Resumen del contenido principal
Los datos de consumo a nivel nacional en abril (volumen total de ventas al por menor de bienes de consumo social) han sido débiles: solo hubo un aumento del 0.2% en todo el país, mientras que las ventas de bienes en zonas urbanas registraron una disminución; en Beijing, la caída fue del 4.8%. La mayoría de las personas atribuyen esto a la falta de dinero (con la industria automotriz como principal factor negativo, así como a la caída en las ventas de joyas y metales preciosos y a la baja confianza de los residentes). Sin embargo, el artículo señala que el problema más importante es la desaparición del “tiempo disponible para consumir”: desde los trabajadores autónomos hasta los empleados tradicionales, pasando por los nuevos ricos de la tecnología, todos tienen su tiempo ocupado por el trabajo, lo que les impide ir de compras y gastar. Además, el sector inmobiliario comercial también enfrenta dificultades para diseñar espacios atractivos, ya que sus profesionales trabajan en exceso. El artículo concluye llamando a reducir las horas extras para que las personas tengan tiempo de volver a consumir.
Desglose y análisis detallado
#### 1. Los malos datos de consumo hacen que todos se pregunten “dónde ha ido el dinero”, pero se ignora “dónde ha ido el tiempo”
Tras la publicación de los datos de abril, los expertos centraron su explicación en el aspecto financiero: por ejemplo, las ventas de automóviles disminuyeron en más del 15%, lo que afectó negativamente el crecimiento general; las joyas no se vendieron bien debido a la baja tasa de matrimonios; y los residentes han reducido sus gastos en un 400 mil millones (en préstamos a corto plazo). Sin embargo, estas explicaciones no abordan una cuestión fundamental: ¿tienen las personas el tiempo necesario para consumir? Después de todo, incluso si tienen dinero, si no tienen tiempo para ir al centro comercial, comer o divertirse, no podrán gastar. El artículo sostiene que la falta de tiempo es la razón más oculta detrás del bajo consumo.
#### 2. Trabajadores autónomos: trabajan horas extras en busca de ingresos, pero no tienen tiempo para consumir
Un informe del sindicato de Guangzhou muestra que:
- El 75% de los repartidores trabaja de 9 a 12 horas al día y el 20%, más de 12 horas;
- Los mensajeros trabajan aún más: el 56% trabaja más de 12 horas al día, mientras que solo el 8% trabaja menos de 8 horas;
- Casi el 60% de los conductores de taxis en línea trabaja de 9 a 12 horas; en Shenzhen, el mercado de taxis en línea está saturado, con un promedio diario de solo 13 pedidos (por debajo del umbral de rentabilidad de 18 pedidos), lo que significa que necesitan trabajar aún más para ganar dinero.
Estas personas ganan más de diez mil yuanes al mes (en el caso de los mensajeros, 117 mil al año; en el de los repartidores, 150 mil al año), pero el precio a pagar es la falta de tiempo para descansar, por no mencionar ir de compras. Por otro lado, trabajos como el de guardia de seguridad (que requieren solo 8 horas diarias) ofrecen un salario más bajo (generalmente entre 6000 y 8000 yuanes) y una mayor presión en Guangzhou: o bien trabajan horas extras para ganar dinero (sin tiempo para consumir), o bien tienen poco dinero (y por lo tanto, no pueden gastar).
#### 3. Los principales consumidores: los empleados tradicionales no tienen tiempo, y los nuevos ricos de la tecnología no gastan su dinero
- Empleados tradicionales: en 2025, el promedio semanal de horas de trabajo en las empresas será de 48.6 horas (media hora más que las 44 horas legales). Sumado al tiempo de desplazamiento (8 millones de personas en todo el país viajan más de 90 minutos por trayecto, y en Beijing, el 28% de los trabajadores tardan más de una hora en el desplazamiento), solo quedan 2 horas al día para hacer algo, como usar el teléfono móvil o pedir comida a domicilio; ir al centro comercial es la actividad que más tiempo consume.
- Nuevos ricos de la tecnología: actualmente, la riqueza se concentra en este sector, pero los trabajadores de la tecnología trabajan horas extras una vez que reciben su salario. Su estilo de vida es más sedentario y busca eficiencia, lo que no coincide con el entorno que prefieren los centros comerciales (que promueven un paseo relajado). A diferencia de la edad de oro del sector inmobiliario, en aquel entonces los desarrolladores inmobiliarios gastaban su dinero en actividades como beber, ir a bares o comprar artículos de lujo, lo que impulsaba toda la cadena comercial. Hoy en día, el dinero de estos nuevos ricos rara vez fluye hacia el consumo.
#### 4. El sector inmobiliario comercial también está en una competencia desenfrenada y no puede diseñar centros comerciales atractivos
Los profesionales del sector inmobiliario (diseñadores, promotores, operadores, etc.) trabajan en exceso, incluso las empresas estatales compiten ferozmente. El problema es: ¿cómo puede alguien que no tiene tiempo para ir de compras diseñar un centro comercial atractivo? Por instinto, crean espacios pensados para una experiencia rápida (como encontrar tiendas fácilmente y salir rápidamente), en lugar de aquellos que inviten a la gente a disfrutar del paseo. Por ejemplo, si en un centro comercial todo está diseñado para apresurar al cliente a comprar, es poco probable que quiera quedarse más tiempo.
#### 5. Una lección del pasado: reducir las horas laborales es clave para fomentar el consumo
En 1926, Henry Ford tomó una decisión contraintuitiva: redujo la semana laboral de los trabajadores de 48 horas (6 días, 8 horas) a 40 horas (5 días, 8 horas), manteniendo el mismo salario. Como resultado, los trabajadores tuvieron tiempo y dinero, lo que permitió que los automóviles se popularizaran en hogares comunes. Ford no solo fabricó automóviles, sino que también creó una nueva demanda de consumo.
Han pasado exactamente 100 años desde la reforma de Ford, pero hoy en día estamos compensando la contracción del sector con más horas extras. El artículo llama a los profesionales del inmobiliario comercial a reducir las horas extras, no solo por ellos mismos, sino también para que las personas de toda la cadena de consumo tengan tiempo para visitar los centros comerciales. Después de todo, aunque los cupones pueden bajar el umbral de compra, no pueden comprar de vuelta un rato libre en la tarde.
Conclusión final
El consumo requiere tanto dinero como tiempo. Si el tiempo se consume debido al trabajo, cualquier medida de estímulo será ineficaz para hacer que las personas gasten dinero.Reducir las horas extras y devolver el tiempo al ámbito del consumo es clave para resolver este problema.