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**¿Onda expansiva de China? Los sentimientos encontrados en Alemania?**

原文:中国冲击波?德国的爱恨交加

Resumen del contenido principal

La actitud económica de la Unión Europea (en particular, Alemania) hacia China está pasando de una "vigilancia moderada" a una "defensa más agresiva": por un lado, las inversiones chinas en Europa (como las fábricas de BYD y CATL), el comercio (como las exportaciones de vehículos eléctricos) y las empresas de comercio electrónico (como Temu y Xiyin) enfrentan cada vez más revisiones, multas y restricciones; por otro lado, Alemania está sufriendo un aumento en el déficit comercial debido al impacto de la capacidad industrial china (especialmente en automóviles y maquinaria), lo que ha provocado el declive de sus industrias dominantes, creando una contradicción entre una "política gubernamental dura" y las prácticas empresariales más pragmáticas. El objetivo principal de Europa es permitir que las empresas chinas establezcan fábricas locales (para crear empleos) al mismo tiempo que exigen la transferencia de tecnología (para proteger sus industrias), bloqueando los productos y las inversiones chinas a través de aranceles y herramientas legales, con el fin de evitar la pérdida de su capacidad manufacturera de alta gama.

I. La "hostilidad" que sienten las empresas chinas en Europa: obstáculos políticos por todas partes

Las inversiones, el comercio y las actividades de comercio electrónico de las empresas chinas en Europa han encontrado ataques específicos:

  • Inversiones en la industria manufacturera bloqueadas: La fábrica de BYD en Hungría fue inspeccionada por posibles subsidios irrazonables, y la segunda fase de la planta de CATL en Hungría fue detenida debido a cuestiones relacionadas con el uso del agua para la protección del medio ambiente; el proyecto eólico de MingYang Smart Energy en Alemania fue cancelado después de que el gobierno cambió de opinión, y Goldwind Technology está siendo investigada a fondo por la UE.
  • Plataformas de comercio electrónico bajo ataque: Xiyin intentó abrir una tienda física en Galeries Lafayette en París, pero fue rechazada por el alcalde; Temu recibió una multa de 200 millones de euros de la UE por cuestiones de cumplimiento de regulaciones (con un posible monto máximo del 6% de sus ventas globales, aproximadamente 318 millones de euros); la adquisición de MediaMarkt en Alemania por parte de JD.com fue bloqueada por Austria, y la investigación de la UE llevó al aplazamiento de la transacción.
  • Revisión más estricta de las inversiones: Alemania impidió que SNAM (con el apoyo de la Corporación Estatal de Electricidad de China) invirtiera en la compañía de gas natural OGE; en el futuro, es posible que se imponga una revisión nacional obligatoria para las "inversiones verdes" chinas (nuevas fábricas), y la "Ley de Economía Externa" se volverá más estricta.

Estas medidas no son accidentales; son barreras establecidas por Europa utilizando excusas como la legislación, la protección del medio ambiente y los subsidios.

II. El "impacto chino" en Alemania: las industrias dominantes están siendo afectadas

Alemania considera que la capacidad industrial china es como un "huracán" que golpea dos áreas clave:

  • Aumento del déficit comercial: En 2025, China se convertirá en el mayor socio comercial de Alemania, pero el déficit con China asciende a casi 90 mil millones de dólares (250 millones de euros diarios), lo que representa una gran presión para una economía dependiente de las exportaciones.
  • Declive de industrias dominantes:
  • Industria de maquinaria: En 2018, había un superávit de 10.5 mil millones de euros con China; en 2025, solo quedan 2.8 mil millones.
  • Industria automotriz: Las exportaciones a China en 2025 ascendieron a 13.6 mil millones de euros, lo que representa una disminución de más de la mitad con respecto a los 30 mil millones de euros de 2022. El Instituto Económico Alemán afirma que las exportaciones chinas han "dañado" seriamente la industria automotriz alemana.

La opinión pública alemana incluso compara esta situación con el declive de Detroit, Estados Unidos, preocupada por que China no solo afecte a las industrias de bajo costo, sino también a la manufactura de alta gama, por lo que es necesario "protegerse".

III. ¿Qué quiere Europa? No se trata solo de establecer fábricas...

Aunque Europa aparentemente da la bienvenida a que las empresas chinas inviertan (con un rápido aumento en las inversiones verdes), hay motivos ocultos:

  • Usar aranceles para obligar a establecer fábricas: La UE ha impuesto aranceles a los vehículos eléctricos chinos, forzando a las empresas chinas a producir localmente (en 2025, China invirtió 7.6 mil millones de euros en la industria automotriz europea, lo que representa la mitad del total). Ejemplos incluyen la adquisición por parte de Chery de la fábrica de Nissan en España y la construcción de una base de baterías por parte de CATL en Hungría.
  • Exigir la transferencia de tecnología: Europa no se contenta con que solo se establezcan fábricas chinas; también quiere que la tecnología permanezca en Europa. Al igual que ocurrió con las industrias automotrices japonesas y surcoreanas en el siglo pasado, se busca obligar a las empresas a transferir conocimientos técnicos a través de políticas específicas. Por ejemplo, la UE exige que las empresas chinas no traigan solo empleados chinos, sino que generen empleos locales y compartan tecnología, e incluso utiliza medidas legales para obtener dicha información.
  • Prevenir la ayuda financiera de Europa del Este: La UE teme que países del este europeo como Hungría proporcionen subsidios a las empresas chinas, lo que podría dañar la competencia justa en el mercado europeo, por lo que busca una regulación unificada.

En resumen, Europa quiere "beneficiarse de las inversiones chinas mientras al mismo tiempo intenta obtener su tecnología".

IV. La contradicción en Alemania: el gobierno es duro, pero las empresas actúan de manera diferente

La actitud del gobierno alemán y de las empresas está claramente dividida:

  • Acciones gubernamentales duras: Para finales de 2026, se planea eliminar componentes de Huawei/ZTE de las redes 5G clave; para 2029, se eliminarán también los componentes de las redes de acceso inalámbrico. Se utilizan informes de think tanks (como el Instituto de Kiel, que afirma que BYD recibió subsidios de 2100 millones de euros en 2022) como "pruebas" para investigaciones anti-subvención; se promueve la endurecimiento de la "Ley de Economía Externa".
  • Elecciones pragmáticas por parte de las empresas: Volkswagen ha trasladado su centro de investigación y desarrollo de vehículos eléctricos a Hefei, China, y ha invertido adicionalmente 2500 millones de euros; empresas como BMW y BASF continúan invirtiendo en China, lo que contradice la estrategia gubernamental de "reducir riesgos".
  • Dilema para las empresas: Después de que China introdujo leyes de contramedidas, las empresas alemanas se encuentran en una posición difícil: si cumplen con la "Ley de Cadena de Suministro" alemana y auditan a sus proveedores chinos, violan la legislación china; si no lo hacen, pueden ser multadas por la UE.

Alemania está en una situación delicada: debe proteger sus industrias locales, pero también teme las consecuencias de una guerra comercial (considerando que 1 millón de empleos y las exportaciones a China están relacionados con el procesamiento de tierras raras, que dependen en un 85% de China).

V. La defensa europea se intensifica: de medidas anti-dumping individuales a un enfoque integral

Europa ya no se contenta con medidas anti-dumping contra productos específicos; busca adoptar una "defensa sistemática":

  • Mejora de herramientas: La UE quiere crear su propia versión del artículo 301 (siguiendo el ejemplo de Estados Unidos), utilizando herramientas legales más rápidas y exhaustivas para enfrentarse a China; convierte las medidas anti-dumping en instrumentos para mejorar la resiliencia económica y aplicarlas a toda la industria.
  • Acción conjunta: Francia y el Reino Unido lideran los esfuerzos para unificar la estrategia europea frente a China, evitando actuar de manera independiente.
  • Presión dual: La UE debe lidiar con la presión de la economía digital estadounidense y al mismo tiempo protegerse del impacto industrial chino. Teme el aislamiento que podría impedir su desarrollo tecnológico, pero no tiene más remedio que ser dura.

Para las empresas chinas, expandirse al mercado europeo ya no es solo una cuestión de calidad de los productos; también deben enfrentarse a un entorno político complejo creado por la UE. Este contexto requiere estrategias más sistemáticas.

Nota final

El sentimiento mixto de Europa hacia China se basa en el deseo de aprovechar las inversiones y la capacidad industrial china, pero también en el miedo a ser superadas por su tecnología y sus industrias. Las empresas chinas que buscan ingresar al mercado europeo enfrentarán desafíos no mercantilistas; además de mejorar la competitividad de sus productos, necesitan comprender mejor las reglas políticas del continente. La contradicción en Alemania refleja el conflicto entre el proteccionismo y la dependencia económica a nivel mundial, un conflicto que probablemente continuará por mucho tiempo.