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¿Es posible que los no especialistas acaben entendiendo el negocio del turismo y la cultura?

原文:文旅这门生意,最后居然让外行玩明白了?

Resumen del contenido central

Después de la pandemia, se ha observado un fenómeno contradictorio en la industria del turismo y la cultura: los proyectos gestionados por profesionales con experiencia tradicional han fracasado en gran número y su rendimiento ha sido bajo (como el caso del antiguo pueblo de Dayong en Zhangjiajie o la caída en popularidad del turismo en Guilin), mientras que los proyectos llevados a cabo por personas provenientes de otros sectores (inmobiliario, comercio, restauración, etc.) han tenido un gran éxito (como Anaya, el centro comercial Zhengjia Plaza o el restaurante Tangshan Yan). La razón detrás de esto es que los enfoques y métodos de ambos grupos son completamente diferentes: los profesionales tradicionales tienden a caer en "trampas profesionales", buscando la perfección del proyecto pero ignorando las necesidades reales de los usuarios; por su parte, aquellos provenientes de otros sectores tienen como objetivo principal "sobrevivir", centrándose en las necesidades esenciales de los usuarios y utilizando métodos flexibles para superar las dificultades. El artículo concluye proponiendo tres estrategias para que los profesionales tradicionales puedan salir de esta situación y enfatiza que el verdadero negocio del turismo y la cultura gira en torno a las personas.

I. Contraste de fenómenos: ¿Por qué los profesionales del turismo y la cultura pierden frente a los "extranjeros"?

En los últimos dos años, la industria del turismo y la cultura ha experimentado un drástico cambio de situación: por un lado, proyectos establecidos han fracasado uno tras otro (el antiguo pueblo de Dayong en Zhangjiajie se ha convertido en un ejemplo de fracaso, el turismo en Guilin ha tenido un rendimiento pobre y muchos pueblos antiguos similares han desaparecido, incluso parques turísticos de nivel 4A/5A han quebrado o necesitan reestructuración); por otro lado, proyectos provenientes de otros sectores han surgido con éxito (Anaya se ha convertido en un refugio espiritual para la clase media, el centro comercial Zhengjia Plaza es un punto de referencia en Guangzhou y el restaurante Tangshan Yan es muy popular). Estos éxitos no son casuales; indica que la lógica de la industria ha cambiado.

II. Diferencias en los puntos de partida: La presión de "sobrevivir" frente a la trampa del "idealismo perfecto"

Los profesionales tradicionales comienzan sus proyectos con un enfoque basado en el "idealismo": hablan de sentimientos nacionales y personales, con el objetivo de crear "proyectos turísticos y culturales perfectos". Sin embargo, los provenientes de otros sectores tienen una perspectiva mucho más pragmática: su objetivo principal es "sobrevivir". Por ejemplo, alrededor del centro comercial Zhengjia Plaza hay más de 20 proyectos comerciales competiéndose ferozmente; si Xie Meng no se reinventa, será superado. Qiu Kai, dueño de un restaurante tradicional sin futuro, decidió expandir su negocio con Tangshan Yan. Esta presión les obliga a buscar nuevas direcciones, y el turismo y la cultura se han convertido en una herramienta para sobrevivir. Los profesionales tradicionales, al no sentir la misma urgencia por sobrevivir, tienden a quedarse atrapados en su propio idealismo: solo se preocupan por si el proyecto está bien planificado y si los procedimientos son rigurosos, olvidando lo que realmente necesitan los usuarios.

III. Diferencias en los métodos: Centrarse en las necesidades esenciales de los usuarios frente a la rigidez de los procesos profesionales

Los profesionales tradicionales suelen comenzar con investigaciones y planificaciones detalladas antes de iniciar un proyecto; en cambio, aquellos provenientes de otros sectores se enfocan directamente en las necesidades reales de los usuarios. Por ejemplo, Ma Yin, de Anaya, comprendió que la gente de Pekín busca un refugio espiritual debido al ritmo acelerado y la alta presión de la ciudad, por lo que creó una biblioteca solitaria y un festival de teatro, convirtiendo a Anaya en un lugar de encuentro para ellos. Los proyectos de los profesionales tradicionales, por otro lado, a veces fracasan debido a una falta de comprensión real de las necesidades de los usuarios (por ejemplo, algunos parques turísticos intentaron crear parques de nieve pequeños, pero descubrieron que los grupos familiares preferían alternativas más económicas).

IV. Tres estrategias para salir de la situación: Aprenda de los "extranjeros"

Los profesionales tradicionales pueden aprender de las experiencias de aquellos provenientes de otros sectores:

1. No confíe ciegamente en los datos estadísticos; entienda las necesidades reales de los usuarios: los datos son útiles, pero es necesario observar directamente a los usuarios para descubrir sus verdaderas necesidades.

2. Comience y luego perfeccione; mejore mientras trabaja: estos profesionales no esperan tener todo listo antes de empezar; en cambio, toman medidas rápidas y luego ajustan según sea necesario. Ma Yin dijo que si hubieran planeado todo desde el principio, Anaya no habría tenido éxito.

3. Utilice sus recursos de manera efectiva; no busque soluciones nuevas sin sentido: Zhengjia Plaza, al no tener acceso a canales de reservas online ni recursos de agencias de viajes, recurrió a los comerciantes del centro comercial para vender entradas para sus eventos, lo que resultó en un gran éxito. En lugar de buscar nuevos recursos constantemente, sería mejor aprovechar al máximo lo que ya tienen.

V. La esencia: El turismo y la cultura son un negocio sobre personas, no sobre proyectos

Las palabras de Ma Yin ilustran el punto clave: el verdadero objetivo del turismo y la cultura es ofrecer una experiencia significativa a las personas, no simplemente construir edificios hermosos. Si los profesionales tradicionales pudieran dejar de lado su arrogancia profesional y prestar atención real a las emociones y necesidades de los usuarios, podrían superar las dificultades.

En resumen, la competencia en la industria del turismo y la cultura no se trata tanto de habilidades técnicas como de una forma de pensar centrada en los usuarios. Aquellos que logren comprender y satisfacer sus necesidades reales serán los que sobrevivan y tengan más éxito.