虎嗅

¿Lograr una tecnología equivalente a los 1,4 nanómetros en 5 años? Un destacado experto estadounidense en chips analiza la “ley de Tao” de Huawei: En ciertas dimensiones, es posible tener ciclos de desarrollo más cortos, lo que revela las limitaciones de los chips avanzados actuales.

原文:5年后实现等效1.4纳米?美国顶尖芯片学者解读华为“韬定律”:某些维度可能具备更短研发周期,暴露现在先进芯片某些方面的局限

Resumen del contenido principal

A medida que la ley de Moore (que establece que el número de transistores se duplica cada 18-24 meses) se acerca a sus límites físicos y de costos, Huawei ha propuesto la "ley de Tao", que rompe con la ruta tradicional de reducir el tamaño de los transistores. El objetivo es lograr una densidad de transistores equivalente a un proceso de 1.4 nanómetros para sus chips de alta gama en 2031, mediante la optimización coordinada de todo el stack del sistema (software, encapsulación, diseño y ecosistema). El académico Andrew B. Kahng interpreta que la ley de Tao representa la determinación de Huawei de mejorar el valor de sus productos sistémicos; en la era posterior a Moore, la optimización de los chips debe centrarse en el "valor del sistema" en lugar del tamaño puramente físico. Los herramientas EDA (Electronic Design Automation) y la integración 3D serán clave para alcanzar este objetivo. El concepto de "equivalente a 1.4 nanómetros" se refiere a cumplir con estos criterios esenciales, no necesariamente a un proceso real de fabricación de ese tamaño. Un éxito en esta estrategia impulsaría la transformación de la industria y reduciría su dependencia de los procesos más avanzados.

Desglose detallado de la interpretación

1. La ley de Tao: una nueva ruta para superar las limitaciones de Moore

La ley de Moore ya no es sostenible: los transistores han alcanzado un tamaño cercano al nivel atómico, y seguir reduciéndolos conlleva aumentos exponenciales en los costos, así como limitaciones físicas (como las fugas de corriente). La ley de Tao propuesta por Huawei no busca simplemente reducir aún más el tamaño de los transistores, sino adoptar un enfoque diferente que enfoca en el "sistema completo" en su conjunto. Esto implica optimizar todos los componentes del chip, como el diseño software y hardware, los procesos de encapsulación y el ecosistema industrial (por ejemplo, mediante la integración 3D para apilar múltiples chips o mejorar la compatibilidad entre ellos). Según Andrew, esto demuestra la determinación de Huawei de continuar involucrada en el sector de semiconductores y representa un reto a los enfoques tradicionales.

2. Una nueva dirección para la optimización de los chips: de comparar tamaños a mejorar la experiencia del usuario

En el pasado, el progreso de los chips se medía por el tamaño de los transistores; ahora, lo importante es el "valor del sistema", es decir, los beneficios reales que los usuarios perciben (como un menor consumo de energía en los teléfonos móviles, cálculos más rápidos con inteligencia artificial o costos más bajos en los centros de datos). El valor del sistema es más complejo que los indicadores técnicos puramente numéricos, por lo que se necesitan métricas alternativas (como el consumo energético, la capacidad de almacenamiento o la potencia de cálculo por unidad de área). Esto es similar a comprar un teléfono móvil: no nos importa si el proceso del chip es de 7 nanómetros o 5 nanómetros; lo que realmente importa son la autonomía, la fluidez y el rendimiento en juegos.

3. Las herramientas EDA como "nuevo motor" para potenciar el rendimiento de los chips

Las herramientas EDA son esenciales para diseñar chips (análogas a los programas CAD utilizados en arquitectura). Mientras la ley de Moore seguía siendo efectiva, el progreso en los procesos mejoraba automáticamente el rendimiento de los chips, pero ahora estas herramientas desempeñan un papel más crucial. El uso de la inteligencia artificial puede mejorar significativamente el rendimiento de los chips al optimizar su diseño, acortar las rutas de transmisión de señales y mejorar los diseños de interconexión. Andrew cree que aún hay mucho potencial no aprovechado en estas herramientas; por ejemplo, el valor de los procesos anteriores no se ha utilizado al máximo. En el futuro, la inteligencia artificial podrá participar activamente en el diseño de chips, logrando diseños más rápidos, eficientes en energía y económicos.

4. El concepto de "equivalente a 1.4 nanómetros"

Cuando Huawei habla de alcanzar un "equivalente a 1.4 nanómetros" en 2031, no se refiere a fabricar chips con ese tamaño real (el proceso más avanzado actualmente es de 3 nanómetros). En lugar de eso, busca que el chip cumpla con ciertos criterios clave:

  • Consumo energético: menor consumo para la misma potencia.
  • Capacidad de almacenamiento: mayor capacidad de datos por unidad de área.
  • Potencia de cálculo: mayor velocidad de procesamiento para el mismo consumo de energía.
  • Densidad de transistores: un número similar de transistores por unidad de área en comparación con los chips de 1.4 nanómetros.

Según Andrew, esto también podría significar ciclos de desarrollo más cortos, costos más bajos y menos riesgos, ya que no sería necesario invertir sumas enormes en tecnologías de fotolitografía avanzadas (como las máquinas EUV).

5. El impacto de la ley de Tao

Un éxito de esta estrategia tendría un gran impacto en toda la industria de semiconductores:

  • Reducción de riesgos: se evitarían los obstáculos asociados con los procesos más avanzados y los problemas técnicos (como las limitaciones de las herramientas de fotolitografía).
  • Fomento de la innovación colaborativa: la industria pasaría de un enfoque individual (centrado únicamente en los procesos de fabricación de los chipsets) a uno más integral, que involucre el software, el hardware y los procesos de encapsulación.
  • Avance en áreas como los chips basados en inteligencia artificial: estos necesitan un rendimiento y una eficiencia energética más altos, y la ley de Tao ofrece las herramientas necesarias para lograrlo.
  • Redefinición del valor de los chips: la industria dejaría de centrarse únicamente en los números de los procesos para enfocarse en el valor real que ofrecen a los usuarios.

Andrew concluye que, mientras se pueda seguir mejorando el valor del sistema, la ley de Tao tiene sentido. Lo más importante es que permitirá a la industria dejar de mirar hacia atrás y replantear su dirección futura.

En resumen, la ley de Tao no busca "derrocar" la ley de Moore, sino ofrecer una alternativa para superar los límites actuales. Su enfoque se centra en la coordinación de todos los componentes del sistema, con el objetivo de mejorar el rendimiento y el valor de los chips sin depender de procesos extremadamente avanzados. Un éxito en esta estrategia podría abrir nuevas oportunidades de crecimiento para toda la industria de semiconductores. Esto requerirá la colaboración de todos los actores del sector, ya que el desarrollo de chips es un proceso interdependiente. No obstante, Huawei ha señalado una dirección prometedora que merece ser explorada.