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Los habitantes de Suzhou no comen fideos con cangrejo, y los de Qingdao no comen arroz con intestinos de mar.

原文:苏州人不吃蟹黄面,青岛人不吃海肠捞饭

Resumen del contenido principal

Este artículo revela un “pequeño secreto” del mundo turístico: muchos de los platos que los visitantes consideran “delicias tradicionales” y que deben probar en ciudades son, en realidad, inventados en los últimos años y rara vez consumidos por la población local. El hecho de que estos platos se hayan convertido en “platos representativos” se debe al empaquetamiento comercial y a las estrategias de marketing impulsados por la economía turística. Esto satisface la necesidad de los visitantes de hacer “check-in” en sus viajes, generando ingresos para los comercios y las ciudades, pero también despierta controversias sobre la autenticidad de la cultura gastronómica local.

Desglose detallado

1. ¿Por qué se inventan estos “platos tradicionales falsos”? — Los visitantes y las ciudades necesitan “símbolos para hacer check-in”

Para los visitantes que viajan a ciudades desconocidas, decidir qué comer es un gran problema. Buscan platos distintivos que representen la cultura local; por ejemplo, en Pekín quieren probar el pato asado (un plato realmente tradicional), y en Xi’an, el roujiamo (también tradicional). Estas listas de “platos obligatorios” les hacen sentir que su viaje ha tenido sentido. Los comercios y las ciudades han visto esta oportunidad: crear un “plato tradicional” no solo proporciona a los visitantes un objetivo claro para sus gastos, sino que también puede convertirse en una marca distintiva de la ciudad, atrayendo a más turistas. Por ejemplo, el “southern crab yellow noodle” de Suzhou utiliza cangrejo local, pero se ha convertido en un plato popular entre los influencers en los últimos años, ofreciendo una opción que parece “de alta gama y auténtica”. Lo mismo ocurre con el “Qingdao seachow rice”, que combina mariscos locales con arroz.

2. El método para convertir nuevos platos en “tradicionales”: ingredientes tradicionales + historias + promoción por parte de influencers

Estos “platos falsamente tradicionales” no aparecen de la nada; existen métodos bien establecidos para empaquetarlos:

  • Utilizar ingredientes locales tradicionales: el cangrejo es un ingrediente típico de Suzhou, y los mariscos de Qingdao se utilizan para crear una sensación de autenticidad.
  • Inventar historias tradicionales: los comercios añaden etiquetas como “receta familiar” o “herencia centenaria”, incluso si el plato fue creado hace solo unos años, lo que le da un aire histórico a los visitantes.
  • La promoción por parte de influencers: videos de “check-in” en redes sociales como TikTok y REDnote, así como recomendaciones en guías turísticas, ayudan a difundir estos platos rápidamente. Cuando los visitantes ven que todos los demás los consumen, asumen que son tradicionales.

3. ¿Por qué la población local no los consume? — Precios elevados, fuera de las costumbres diarias y sabor artificial

Las razones por las que la población local no los compra son claras:

  • Precios altos: un tazón de “southern crab yellow noodle” puede costar entre setenta y ochenta yuanes, y el “Qingdao seachow rice” tampoco es barato; la gente local no gasta tanto dinero en sus comidas diarias.
  • No coinciden con las costumbres alimenticias habituales: prefieren platos caseros más económicos. Por ejemplo, en Suzhou, la gente suele comer “aozao noodle” o “stir-fried buns”, y en Qingdao, preferen gachas de mariscos o almejas picantes. Estos platos populares entre los turistas son demasiado elaborados para su gusto habitual.
  • El sabor está adaptado a los gustos de los visitantes: para complacer a los turistas de todo el país, estos platos suelen ser modificados; por ejemplo, se reduce la salinidad o picante característica de la cocina local, lo que para ellos no es auténtico.

4. Los efectos de este fenómeno

No todo es negativo ni positivo:

  • Aspecto positivo: impulsan la economía turística. Estos platos populares entre los turistas benefician a los restaurantes y alojamientos de la zona; por ejemplo, las tiendas de “southern crab yellow noodle” en Pingjiang Road, Suzhou, están siempre llenas durante la temporada alta.
  • Aspecto negativo: los visitantes pueden sentirse engañados al pagar precios elevados por platos que no reflejan la cocina local real. Además, los auténticos platos tradicionales (como las gachas de azúcar de Suzhou o el “zhizha” de Qingdao) pueden ser ignorados debido a su falta de promoción.

5. ¿Cómo deberíamos ver estos “platos tradicionales falsos”?

En realidad, no hay que tomárselo demasiado en serio. Si solo quieres hacer un “check-in” y experimentar la sensación de estar en una ciudad famosa, no hay problema en probarlos una vez. Pero si realmente quieres conocer la cultura gastronómica local, es mejor preguntar a los residentes o visitar pequeños restaurantes en barrios antiguos, donde encontrarás el verdadero sabor de la región.

En resumen, aunque estos platos falsamente tradicionales han tenido un impacto positivo en la economía turística, también pueden llevar a una distorsión de la cultura local. Para las ciudades, sería mejor promover los auténticos platos locales para preservar su herencia cultural y ofrecer a los visitantes una experiencia más genuina.