Resumen del contenido central
La ampliamente difundida “Tabla de comparación de las diez compañías con mayor valor bursátil en China y Estados Unidos” llega a la conclusión errónea de que “en EE. UU. no hay empresas tradicionales, mientras que en China predominan las empresas tradicionales” debido al uso de criterios estadísticos inconsistentes (en EE. UU. se incluyen compañías cotizadas en el mercado bursátil estadounidense, como TSMC de Taiwán, mientras que en China solo se consideran aquellas cotizadas en el mercado A, excluyendo empresas como Tencent y Alibaba que están fuera del país). La realidad es que tanto las listas de EE. UU. como las de China incluyen empresas de sectores tradicionales; la verdadera diferencia no radica en los sectores económicos, sino en la estructura del sistema financiero, el alcance del mercado empresarial, la lógica de los costos de capital y las limitaciones históricas del sistema bursátil A para la cotización de empresas de calidad. El alto valor bursátil de los cuatro grandes bancos se debe a su tamaño, no a su valoración, y además, sus acciones tienen una pequeña cantidad en circulación y un mecanismo de fijación de precios especial.
I. La “trampa de los criterios” de la tabla de comparación: conclusiones erróneas basadas en medidas dispares
El problema fundamental de esta tabla es el dualismo de estándares:
- Los datos de EE. UU. son inflados: TSMC, con sede en Taiwán, se considera una empresa estadounidense porque cotiza en el mercado bursátil estadounidense. Si se elimina a TSMC, las diez primeras posiciones en EE. UU. estarían ocupadas por empresas tradicionales típicas como Walmart (comercio al por menor) y Berkshire Hathaway (seguros e industria). Incluso compañías como Apple (fabricación de hardware) y Amazon (comercio al por menor + logística) están relacionadas con actividades físicas; por lo tanto, la afirmación de que “en EE. UU. no hay empresas tradicionales” no tiene fundamento.
- Las omisiones en los datos de China: Solo se consideran las empresas cotizadas en el mercado A, excluyendo gigantes de internet como Tencent (550 mil millones de dólares) y Alibaba (315 mil millones de dólares) que están fuera del país. El valor bursátil de Tencent es incluso mayor que el del primer banco de China en el mercado A, el Banco de Construcción (380 mil millones de dólares). Si se considerara la “ubicación de las empresas”, el valor bursátil más alto en China correspondería a Tencent y no a un banco.
Conclusión: Esta tabla tiene como objetivo menospreciar la nueva economía china y exagerar la importancia de las empresas tradicionales estadounidenses, por lo que su comparabilidad es muy baja.
II. La verdadera línea divisoria: no son los “sectores económicos”, sino estas tres diferencias fundamentales
Después de eliminar las distorsiones causadas por los criterios utilizados, las principales diferencias entre empresas chinas y estadounidenses se encuentran en tres aspectos clave:
1. Diferentes sistemas financieros:
- En China, el financiamiento es indirecto y liderado por los bancos: la gente deposita dinero en los bancos, quienes a su vez lo prestan a las empresas, convirtiéndose en el centro de los flujos de capital; debido a esto, los bancos tienen un tamaño enorme de activos (incluso si su valoración es baja, su valor bursátil es alto).
- En EE. UU., el financiamiento es directo y liderado por los mercados de valores: las empresas emiten acciones o bonos para recaudar fondos directamente; los bancos no son responsables de todo el ahorro nacional, por lo que las diez primeras posiciones en el mercado bursátil están ocupadas por empresas reales (como Apple y Microsoft), no por bancos.
2. Diferentes alcances de mercado:
- Las compañías estadounidenses líderes (como Google y Apple) generan ingresos a nivel mundial, lo que les permite crecer a gran escala; en cambio, los bancos, la industria petrolera y las empresas de telecomunicaciones chinas obtienen ingresos principalmente en el mercado interno, lo que limita su crecimiento.
3. Diferentes costos de capital:
- El precio de las acciones de Google es alto, por lo que emitir nuevas acciones equivale a “recaudar fondos a bajo costo” (alta valoración → bajos costos → inversión en IA para fortalecer su posición); en cambio, la relación entre el precio de las acciones y el patrimonio neto de los grandes bancos estatales chinos ha sido inferior a 1 (por ejemplo, 0.7) durante mucho tiempo, lo que hace que la emisión de nuevas acciones resulte perjudicial para los accionistas.
III. ¿Por qué las buenas empresas chinas no se cotizan en el mercado A? Resultado de factores históricos y sistémicos
Compañías como Tencent y Alibaba eligieron cotizar en mercados extranjeros, no porque no quisieran volver al mercado A, sino porque no podían:
- Restricciones en la estructura de financiamiento: necesitaban fondos en dólares y utilizaron estructuras de inversión externas (VIE); el mercado A no aceptaba tales estructuras en ese momento.
- Restricciones en las reglas de cotización: el sistema de aprobación del mercado A requería ganancias continuas, mientras que estas empresas todavía estaban invirtiendo mucho dinero en su desarrollo (como Meituan y Pinduoduo).
- Restricciones en la estructura accionaria: los fundadores querían mantener un control diferenciado sobre las acciones (como lo permiten los mercados bursátiles estadounidenses y el chino desde 2018).
Ahora las cosas han cambiado: el nuevo mercado de valores Science and Technology Innovation Board (STAR Market, lanzado en 2019) permite la cotización de empresas que aún no generan ganancias y que mantienen diferentes derechos para los accionistas; además, la implementación del sistema de registro completo y la presión ejercida por EE. UU. sobre las compañías chinas cotizadas en ese mercado han llevado a que nuevas empresas de IA (como Cambricon y Moore Threads) elijan cotizar en China. Esto demuestra que el mercado A está empezando a “recibir” empresas de crecimiento.
IV. La verdad detrás del alto valor bursátil de los cuatro grandes bancos: tamaño no equivale a alta valoración
Los cuatro grandes bancos están entre las diez primeras posiciones no debido a su importancia en sectores tradicionales, sino por:
1. Una alta concentración de acciones: el estado posee más del 50% de sus acciones (por ejemplo, el Banco Agrícola tiene el 75% y el Banco de Construcción el 59%), lo que deja muy pocas acciones en circulación para el público.
2. El tamaño determina el valor bursátil: los cuatro grandes bancos tienen un volumen de activos enorme (por ejemplo, el Banco Industrial tiene más de 30 billones de yuanes); incluso si su valoración es baja (relación entre precio de las acciones y patrimonio neto de 0.7), su valor bursátil sigue siendo alto.
3. Un papel de estabilización del mercado: la empresa central de gestión de activos, China Huijin, mantiene una participación a largo plazo en sus acciones, lo que ayuda a mantener el precio de las acciones estable; sin embargo, esto no cambia el hecho de que los precios de las acciones de los bancos han estado por debajo del valor neto durante años.
En resumen: el alto valor bursátil de los cuatro grandes bancos se debe a su gran tamaño, no a que el mercado los considere especialmente valiosos.
V. Sugerencia metodológica: no solo fijarse en las cifras superficiales, sino en la lógica subyacente del capital
El mayor error de esta tabla es tratar el “valor bursátil” como un dato homogéneo y comparable. Sin embargo, detrás del valor bursátil de las empresas chinas y estadounidenses hay diferencias significativas:
- El valor bursátil de las empresas estadounidenses se ha determinado a través de una amplia negociación de capitales a nivel mundial (gran cantidad de acciones en circulación, precios transparentes).
- El valor bursátil de los cuatro grandes bancos chinos es el resultado de su tamaño contable más un volumen de acciones limitado, lo que difiere del “valor real que podría realizarse en cualquier momento”.
- Las empresas chinas de calidad que realmente han sido valoradas por el mercado (como Tencent y Alibaba) muchas veces se cotizan en mercados extranjeros.
Por lo tanto, en lugar de preguntarnos si hay o no compañías tecnológicas, sería más importante analizar cómo organizan el capital en ambos países, quién invierte en empresas de alto riesgo y si los mercados bursátiles son realmente herramientas de financiación o plataformas de fijación de precios. Estos son los verdaderos aspectos que subyacen a las cifras.
Conclusión final: La tabla de comparación es un ejemplo de una “falsa premisa”; la verdadera diferencia no radica en si los sectores económicos son nuevos o tradicionales, sino en las diferencias entre los sistemas financieros y las funciones de los mercados.