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La industria del whisky local en China ha experimentado un auge desde la creación de su primera destilería en 2007, hasta la entrada de gigantes del sector y la expansión de la capacidad de producción en los últimos años. Sin embargo, el líder en cócteles preparados, Bai Run Co., Ltd., enfrenta múltiples desafíos debido a problemas en su negocio principal, RIO, y ha decidido apostar por el mercado del whisky. Estos desafíos incluyen ciclos de inversión largos, presiones financieras significativas y competencia con marcas internacionales.
I. El whisky en China: de un “rompimiento desde cero” a un “pequeño auge”
El whisky es un producto importado; hasta 2007, el mercado chino dependía completamente de las importaciones. Fue entonces cuando el empresario taiwanés Wu Songbai estableció la primera destilería de whisky de malta única en China, Dajin, en Zhangzhou, Fujian. En los años siguientes, gigantes internacionales (como Pernod Ricard) y empresas nacionales del sector de bebidas (como Bai Run y Yanjing Beer) comenzaron a participar en el mercado: en 2019, Pernod Ricard construyó la destilería Dianchuan en Sichuan, y Bai Run invirtió en la construcción de la destilería Laizhou en Qionglai (que entró en operación en 2021, convirtiéndose en la más grande de China). Para 2025, había más de 50 destilerías en el país, con una producción de 60 mil litros y una capacidad total planificada de 300 mil litros, además de un aumento del 23% en las importaciones. Las nuevas normas nacionales implementadas en 2026 han establecido estándares para el desarrollo sostenible del sector, lo que ha dado al mercado un aspecto más profesional.
II. ¿Por qué Bai Run apuesta por el whisky? RIO no funciona, así que necesitan encontrar otra oportunidad
Bai Run originalmente se dedicaba a la producción de aromas y esencias; su éxito llegó con el cóctel preparado RIO. Sin embargo, en los últimos años, RIO ha enfrentado problemas graves: un mercado reducido, una disminución en el interés de los consumidores y la aparición de alternativas, lo que ha llevado a una caída continua de sus ingresos (de 2880 millones a 2596 millones entre 2023 y 2025). El mercado del whisky, por otro lado, representa más de 90 mil millones de dólares y está menos monopolizado que el mercado de los licores chinos, lo que abre posibilidades para nuevas marcas. Bai Run espera mejorar sus resultados y que Laizhou se convierta en un representante del whisky chino capaz de competir con las marcas internacionales.
III. El whisky no es algo que se pueda hacer fácilmente: grandes inversiones y largos ciclos
Los desafíos para entrar en el mercado del whisky son más profundos de lo que se podría pensar:
1. No se puede vender de inmediato: el nuevo whisky debe envejecer en barriles de roble durante 3-5 años antes de poder ser comercializado; los productos de gama media y alta necesitan hasta 10-15 años más. Es como plantar un árbol frutal: hay que esperar varios años para que dé frutos.
2. Gastos elevados: la construcción de destilerías, la compra de barriles de roble y el almacenamiento del whisky son costos fijos que no se recuperan fácilmente. La destilería Laizhou de Bai Run ha requerido inversiones de miles de millones, con dos rondas de financiación adicionales (1800 millones en total).
3. Ciclos muy largos: el valor real de una marca de whisky solo se demostrará después de 10 años o más; no se trata de un negocio rápido ni rentable, sino de una carrera a largo plazo.
IV. ¿Tiene suficiente dinero Bai Run para apostar por el whisky? ¿Puede superar a las marcas extranjeras?
Los riesgos para Bai Run son evidentes:
1. Presiones financieras: actualmente dependen de los ingresos generados por RIO para financiar su negocio en whisky, pero estos están disminuyendo. Si RIO continúa declinando, ¿de dónde vendrán los fondos necesarios para las futuras inversiones? Es como intentar pagar una hipoteca con un salario reducido.
2. Ataques de marcas internacionales: marcas escocesas (como Macallan y Johnnie Walker) y japonesas (como Yamazaki y Hakushu) tienen décadas de experiencia y una buena reputación entre los consumidores. Para Bai Run, competir con ellas es como un novato intentando competir con una estrella del pop como Jay Chou.
V. El futuro del whisky chino: ¿pueden estos jóvenes emprendimientos convertirse en grandes empresas?
El whisky chino es como un “retoño recién brotado”; tiene potencial, pero también es frágil. Las nuevas normas nacionales ofrecen una base más sólida, y la capacidad de producción está aumentando. Sin embargo, para establecerse realmente, deben resolver tres problemas: acelerar el proceso de educación de los consumidores, reducir las presiones financieras a largo plazo y crear productos distintivos que se diferencien de los de las marcas extranjeras. Si logran superar estos desafíos, es posible que el whisky chino se convierta en una fuerza importante en el mercado mundial.