Resumen del contenido central
Este artículo analiza el problema central de la reconstrucción del orden global a través de tres dimensiones: las fluctuaciones en los precios de los activos, los cambios históricos de Indonesia y la actual competencia entre China y Estados Unidos: la narrativa (la “historia” comúnmente aceptada) y la exportación de sistemas son clave para influir en la distribución de recursos y el poder nacional. Organizaciones internacionales como la OMC están perdiendo su eficacia debido a la falta de capacidad de ejecución; los mercados emergentes (como Indonesia) comienzan a luchar activamente por su voz en la asignación de recursos; tanto China como Estados Unidos tienen debilidades en términos de “software” (narrativa o adaptabilidad institucional) dentro del nuevo orden; y el período de reconstrucción del orden es precisamente una ventana de oportunidades para la nueva generación.
Interpretación detallada
1. ¿Por qué contar historias influye más en los precios y las dinámicas de poder que presentar datos?
El artículo utiliza ejemplos de los precios del oro y el petróleo para ilustrar que los precios de los activos a corto plazo no necesariamente reflejan su valor real (fundamentos), sino que son impulsados por la “narrativa”. Por ejemplo, en enero de este año, los precios del oro alcanzaron su punto más alto no porque el oro en sí hubiera perdido su valor, sino porque la narrativa relacionada con la búsqueda de refugio financiero perdió su atractivo. En marzo, los precios del petróleo también llegaron a su máximo no porque hubiera disminuido la oferta, sino porque la historia del aumento de las tensiones entre Irán y Estados Unidos dejó de ser creíble.
Esta “narrativa” no es simplemente una mentira; se trata de aprender a capturar las preocupaciones comunes de las personas. Por ejemplo, el viceministro de Asuntos Exteriores de Indonesia mencionó que las regulaciones de la OMC están en conflicto con la Carta de las Naciones Unidas y que los mercados emergentes suelen perder en los litigios relacionados con los recursos, lo cual tiene sentido dado que refleja el descontento de muchos países en desarrollo. Puede que no estés de acuerdo, pero es difícil encontrar una réplica. Esta es la “fuerza de la narrativa” en la política y la diplomacia: hacer que las personas sientan que “te entienden” es más efectivo que tratar de razonar de manera directa.
2. ¿Por qué la OMC no puede controlar a los mercados emergentes? El “policía” de la globalización se ha ido
El artículo compara la OMC con un “tribunal sin seguridad”: puede emitir sentencias, pero nadie las aplica. Antes, Estados Unidos era el “guardián” que ayudaba a la OMC a hacer cumplir sus reglas. Sin embargo, ahora Estados Unidos no está dispuesto a seguir haciéndolo y dice: “Ya no compartiré mi capacidad de ejecución con la OMC”, lo que ha debilitado el sistema global.
Esto explica por qué países como la República Democrática del Congo pueden aumentar libremente los precios de sus recursos y Indonesia se atreve a desafiar a los países desarrollados en asuntos relacionados con los recursos estratégicos: la OMC no puede hacer nada al respecto. En el antiguo orden, los países proveedores de recursos obtenían menos beneficios, pero esto no tiene sentido en la realidad; cuando un país carece incluso de fertilizantes y su supervivencia está en juego, ¿quién se preocupa por lo que sea “razonable” o no? La distribución de recursos siempre ha sido una cuestión de vida o muerte, y ahora que el antiguo orden ha desaparecido, las reglas deben ser redefinidas.
3. ¿Por qué Indonesia ha adoptado el islam? El comercio y los sistemas son más efectivos que la fuerza
Hace 1000 años, Indonesia (Yakarta) seguía el budismo y el hinduismo, pero ahora el 91% de su población profesa el islam. No es que China o la India hayan declinado, sino que los comerciantes árabes trajeron un conjunto de opciones más adecuadas para este país insular:
- Redes comerciales: Los comerciantes árabes compraban especias en Indonesia y las vendían a Europa, obteniendo enormes ganancias y ofreciendo altos beneficios a la nobleza local. Adoptar el islam permitió a Indonesia integrarse en esta red comercial, lo que llevó a un rápido desarrollo económico (por ejemplo, el crecimiento de Maluku del Norte es cuatro veces más alto que el de Indonesia).
- Ventajas institucionales: Los comerciantes árabes trajeron leyes comerciales y experiencias de gestión avanzadas, más eficientes que el “sistema de tributo” chino (que combinaba aspectos políticos y económicos y requería sumisión), lo cual era menos favorable para los negocios.
- Religión acorde con las necesidades locales: El islam se difundió utilizando técnicas locales como el teatro de sombras y canciones, adaptándose a la cultura local para que la gente común pudiera entenderlo. Por lo tanto, no fue la religión en sí la que ganó, sino una combinación de comercio, sistemas e historias adaptadas a las necesidades locales.
4. Las debilidades de China y Estados Unidos en Indonesia: ¿Tienen el “hardware”, pero qué falta en el “software”?
Actualmente, los principales mercados exportadores para Indonesia son China y Estados Unidos; aplicaciones como WhatsApp (de EE. UU.) y TikTok (de China) son muy populares. Sin embargo, ambos países carecen de un elemento clave: la narrativa que conecte sus prácticas con las costumbres locales.
- China: Tiene el “hardware” (comercio, infraestructura), pero falta una narrativa que se ajuste a las necesidades de los indonesios. Por ejemplo, cómo hacer que la gente de Indonesia sienta que la cultura china no entra en conflicto con sus vidas cotidianas? El sistema de tributo es obsoleto y aún no se ha desarrollado una nueva narrativa que sea atractiva.
- Estados Unidos: Antes se apoyaba en “valores universales” (democracia, libertad) para comunicar su mensaje, pero ahora incluso dentro del país hay división. Estados Unidos intenta encontrar una nueva narrativa, pero no lo está logrando. Por ejemplo, intenta hacer que Indonesia tome partido en sus disputas internas, pero la gente de Indonesia piensa: “Si tú mismo estás confundido, ¿por qué debería creer en ti?”
En resumen, ambos países tienen “poder duro”, pero falta poder blando (narrativas e instituciones que ganen el reconocimiento de otros).
5. Oportunidades en el nuevo orden: ¿Realmente esta generación no tiene oportunidades?
El artículo concluye diciendo que la situación actual recuerda al período previo a la caída de la Edad Media, con conflictos entre religiones, ideologías y intereses comerciales. Además, la revolución tecnológica (IA, nuevas energías, etc.) abre muchas posibilidades:
- Los viejos reglas han sido derribadas, pero aún no se han establecido nuevas. Tanto en los negocios (como la fijación de precios de recursos) como en el ámbito cultural (como la difusión de narrativas locales), todos pueden participar en la definición de las nuevas reglas.
- La revolución tecnológica ofrece herramientas nuevas (como TikTok) que permiten llegar rápidamente a usuarios en todo el mundo y contar nuevas historias.
Por lo tanto, decir que “esta generación no tiene oportunidades” es demasiado pesimista; los tiempos difíciles suelen generar héroes, y el período de reconstrucción del orden es precisamente una gran oportunidad.
Conclusión final
La globalización no ha muerto; simplemente está cambiando sus reglas. Aquel que pueda contar historias que todos acepten y exportar sistemas adecuados a las necesidades locales tendrá más recursos y voz en el nuevo orden. Y esta generación llega justo en medio de este proceso de reestructuración.