Resumen del contenido principal
Durante la visita de Putin a China en 2026, el acuerdo para el gasoducto “Fuerza Siberia 2” entre Rusia y China nuevamente no se firmó. La razón por la cual China no tiene prisa en suscribirlo es que su estructura energética ha becomecido cada vez más diversa (con avances en energías nuevas y carbón limpio), y los tres gasoductos transfronterizos existentes proporcionan suficiente suministro. Por lo tanto, durante las negociaciones, China insiste en obtener condiciones favorables (como vender el gas a precios nacionales rusos y reducir las compras obligatorias). Por su parte, Rusia, aunque necesita urgentemente exportar gas, no está dispuesta a ceder. El artículo también explora la situación actual de los tres gasoductos transfronterizos chinos, la diferencia entre el GNL (Gas Liqueificado) y el gas natural transportado por tubería, así como el papel de los gasoductos terrestres en contrarrestar la hegemonía marítima.
I. “Fuerza Siberia 2”: ¿Por qué China es tan firme?
La confianza de China se basa en tres puntos:
1. Aumento de opciones energéticas: En los últimos 20 años, China ha desarrollado una nueva generación de energía nuclear y tecnologías de carbón limpio, construido más centrales hidroeléctricas, instalaciones eólicas y paneles solares a bajo costo. Estas fuentes de energía no tradicionales pueden cubrir una gran parte de las necesidades. Incluso si el estrecho de Hormuz se cerrara, los vastos reservas de petróleo del país no se verían afectadas; no hay razón para preocuparse por una escasez de gas a corto plazo.
2. Suficiente suministro con los gasoductos existentes: Los tres gasoductos que conectan China con Asia Central, Rusia y Myanmar ya proporcionan suficiente gas natural. No es necesario firmar un contrato de 30 años solo para satisfacer las necesidades de unos pocos meses.
3. Rusia no tiene margen de maniobra: Aunque Rusia necesita urgentemente vender gas para obtener ingresos, sus compañías de gas no están dispuestas a aceptar las condiciones propuestas por China (como vender el gas a precios del mercado interno ruso o reducir las compras obligatorias). Los académicos europeos advierten que si la generación de energía en China se vuelve más fácil, las oportunidades para Rusia podrían cerrarse completamente.
II. Los tres gasoductos transfronterizos chinos
Cada uno de estos gasoductos tiene sus propias características y funciones:
1. Gasoducto de Asia Central: Es el más económico. Los países de Asia Central (como Turkmenistán) no necesitan mucho gas y, al ser países sin litoral, no pueden venderlo fácilmente, lo que da a China una gran capacidad para negociar precios favorables. El precio del gas desde Asia Central es solo un poco más alto que el del GNL importado. Actualmente, los tres conductos A/B/C suministran 40 mil millones de metros cúbicos al año, y con la apertura del conducto D, esta cantidad aumentará a 65 mil millones; además, permitirá incluir a los cinco países de Asia Central en la red de gas de China. El 80% del gas de Turkmenistán se vende a China, lo que representa una importante fuente de suministro.
2. Gasoducto Rusia-China Este: Después de más de diez años de negociaciones, este gasoducto (Fuerza Siberia 1) entra en China por Heilongjiang y tiene como destino Shanghai. Está previsto que suministre 44 mil millones de metros cúbicos al año a partir de 2026. Inicialmente, Rusia quería cobrar precios similares a los de la exportación a Europa, pero cedió tras las sanciones occidentales en 2014; ahora el precio se encuentra entre los de Asia Central y Europa.
3. Gasoducto China-Myanmar: Este conducto sirve como opción alternativa para el suroeste de China (Yunnan, Guizhou, Guangxi y Chongqing), evitando la necesidad de pasar por el estrecho de Malaca. Sin embargo, la demanda de gas en esta región es baja y las infraestructuras necesarias no están completamente desarrolladas; además, la mayor parte del gas proviene de importaciones de GNL, lo que aumenta los costos en comparación con el gas de Asia Central. Por lo tanto, el volumen real de transporte es solo entre el 60% y el 80% del diseñado, y PetroChina no tiene incentivos para expandirlo. Aun así, como opción de respaldo, es útil para evitar riesgos relacionados con el estrecho de Malaca.
III. GNL vs gas natural transportado por tubería: ¿Por qué China quiere ambos?
El comercio internacional de gas natural se divide en dos tipos, cada uno con sus ventajas y desventajas:
- GNL (Gas Liqueificado): Similar al gas en botellas, se enfría, comprime y transporta por barco. Es muy flexible, pero más caro debido a los costos adicionales de licuación, transporte y rehidratación.
- Gas natural transportado por tubería: Es como un sistema de suministro fijo; la inversión inicial es alta, pero el precio unitario es más económico a largo plazo, lo que lo hace adecuado para países vecinos y colaboraciones a largo plazo.
La estrategia de China es utilizar ambos tipos de suministros: el gas natural por tubería para garantizar la estabilidad (es barato y confiable) y el GNL para cubrir déficits en casos de demanda temporal. Por lo tanto, incluso si no se firma el acuerdo “Fuerza Siberia 2”, China no enfrentará problemas de suministro.
IV. Los gasoductos terrestres como línea de seguridad contra la hegemonía marítima
A nivel internacional, existe la realidad de que aquellos que controlan los corredores marítimos pueden restringir el flujo de energía. Ejemplos son el estrecho de Malaca y el estrecho de Hormuz, ambos bajo la influencia de Estados Unidos. Los gasoductos terrestres evitan estos riesgos:
- El gasoducto China-Myanmar no pasa por el estrecho de Malaca, sino que transporta el gas directamente desde los puertos del océano Índico en Myanmar.
- Los gasoductos con Rusia y Asia Central son vías terrestres, lo que reduce la posibilidad de bloqueos marítimos.
A medida que el orden marítimo internacional se vuelve más inestable, la importancia de los gasoductos terrestres aumenta; esta es una de las razones por las cuales China está construyendo tantos gasoductos transfronterizos.
Conclusión
China se ha vuelto cada vez más segura en términos energéticos, ya que no depende de una sola fuente y puede negociar condiciones favorables. La demora en el acuerdo “Fuerza Siberia 2” refleja su creciente capacidad de autonomía energética: ya no necesita comprometer intereses a largo plazo por necesidades a corto plazo. Además, la red de gasoductos transfronterizos mejora la seguridad energética del país.