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**¿Por qué el fin del empleo por IA no llegará?**

原文:AI就业末日为何不会到来

Resumen del contenido principal

Este artículo aborda el tema de las preocupaciones previas de que la IA pudiera provocar desempleo masivo y permanente (“el fin del empleo por IA”). Sin embargo, con la implementación práctica de la IA, líderes tecnológicos, teorías económicas y datos empíricos demuestran que **la IA no eliminará numerosos puestos de trabajo, sino que cambiará su naturaleza*. Aun así, existen desafíos importantes, como la velocidad con la que la sociedad se adapta a la IA, la acumulación de experiencia en puestos de entrada y la distribución de la riqueza, que son los aspectos que merecen más atención.

I. Los grandes nombres de la tecnología cambian de opinión: La IA no es la causa del desempleo, sino una herramienta para mejorar el trabajo

Tres destacados líderes tecnológicos (los CEOs de Goldman Sachs, Nvidia y OpenAI) han refutado la “teoría del fin” desde diferentes perspectivas:

  • Salomon, CEO de Goldman Sachs: La IA podría ahorrar un 25% del tiempo de trabajo en los próximos 10 años, pero no eliminará ese mismo porcentaje de puestos. Al igual que la popularización de herramientas como Excel y Zoom, que no disminuyeron la carga de trabajo sino que lo hicieron más complejo, la IA reemplazará tareas repetitivas en áreas como la contabilidad y los bancos, pero el trabajo en sí se volverá más exigente. Por ejemplo, los bancos pueden utilizar la IA para simplificar procesos de apertura de cuentas y así contratar a más personas que interactúen directamente con los clientes.
  • Jensen Huang, CEO de Nvidia: Criticó abiertamente a aquellos que usan la IA como excusa para despedir empleados, señalando que la IA solo se ha vuelto útil hace seis meses, mientras que muchas empresas comenzaron a reducir personal hace dos años; el volumen de trabajo creado por la IA es similar al reemplazado, y aún no tiene la capacidad de provocar un desempleo masivo.
  • David Altman, CEO de OpenAI: Anteriormente un firme defensor de la “teoría del fin”, ahora afirma que los puestos de trabajo de oficina básicos no serán eliminados, ya que la IA no puede reemplazar interacciones humanas, como la comunicación con clientes.

II. La economía desacredita la “teoría del fin”: El volumen total de empleo no es fijo; las nuevas necesidades generarán nuevos puestos

La “teoría del fin” comete un error clásico: el **error del volumen total de trabajo*, que supone que el número total de empleos en el mundo es constante y que si las máquinas toman el lugar de las personas, no quedará trabajo. Sin embargo, la realidad es diferente:

  • Aumento de la demanda: Cuando la tecnología disminuye los costos, surgen nuevas necesidades. Por ejemplo, con la invención del automóvil, disminuyeron los cocheros, pero aumentaron los conductores, mecánicos y empleados de gasolineras; la IA hace que el programación sea más rápida, lo que lleva a que las empresas contraten a más programadores.
  • La demanda flexible: Algunos puestos (como la programación y la búsqueda legal) son “flexibles”; cuando los costos disminuyen, la gente está dispuesta a trabajar más. Por ejemplo, si la IA ayuda a los abogados a buscar información rápidamente, ellos pueden asumir más casos sin perder empleo. En cambio, puestos con demanda fija (como el cálculo de salarios) podrían ser reemplazados, pero su proporción es pequeña.
  • Previsión de Keynes: El padre de la economía macroeconómica, John Maynard Keynes, predijo que la automatización podría reducir la semana laboral a 15 horas, pero las personas usarían el tiempo adicional para desarrollar nuevas actividades (como los programas de transmisión en vivo y los entrenadores de IA).

III. Los datos demuestran: La IA es más una “asistente” y el mercado laboral se mantiene estable

Los datos empíricos refutan rotundamente la “teoría del fin”:

  • Las empresas usan la IA como asistente: Un análisis de informes financieros corporativos en Estados Unidos muestra que la frecuencia con la que las empresas mencionan a la IA como una herramienta para mejorar la eficiencia es ocho veces mayor que cuando la describen como un reemplazo.
  • Estabilidad del empleo: Desde 2025, los puestos de desarrollo de software han seguido aumentando, y los puestos de gestión de productos han vuelto a sus niveles más altos de 2022. El número de nuevas empresas y aplicaciones lanzadas también está en aumento. La Oficina Nacional de Investigación Económica de EE. UU. afirma que la IA no ha causado cambios significativos en el empleo, y el 90% de las empresas indica que no tiene impacto negativo.
  • Costos elevados de la IA: El CTO de Uber dijo que su empresa agotó su presupuesto para herramientas de IA en solo cuatro meses; un vicepresidente de Nvidia también señaló que los costos de cálculo con IA son aún más altos que los costos laborales, por lo que las empresas no usarán la IA indiscriminadamente.

IV. No podemos bajar la guardia: Los desafíos de la IA dependen de si la sociedad puede seguir el ritmo

El rechazo de la “teoría del fin” no significa que no haya desafíos. Los problemas reales son:

1. Velocidad de adaptación social: La IA avanza rápidamente, pero ¿puede la sociedad desarrollar nuevas habilidades y ajustar sus sistemas laborales a tiempo? Por ejemplo, con la reducción de puestos de entrada, ¿cómo pueden los jóvenes acumular experiencia?

2. Distribución de la riqueza: ¿Quién se beneficia del dinero generado por la IA? Si las ganancias empresariales aumentan pero los salarios no, esto puede exacerbar las desigualdades.

3. Riesgo de recesión económica: Muchos puestos de trabajo han desaparecido durante recesiones económicas, no debido a la tecnología, sino como resultado de ellas. Si la próxima recesión coincide con el reemplazo de algunos puestos por IA, podría provocar desempleo estructural.

¿Qué soluciones hay? David George sugiere rediseñar los sistemas de aprendizaje para la era de la IA (por ejemplo, enseñando habilidades para trabajar en colaboración entre humanos y máquinas), con la participación conjunta de empresas, escuelas y gobiernos para ayudar a los trabajadores a adaptarse.

Conclusión

La IA no hará que las personas pierdan su empleo, pero cambiará radicalmente el modo en que trabajamos. La clave es si podemos adaptarnos rápidamente y convertir la IA en una herramienta útil, en lugar de un enemigo. En lugar de preocuparnos por si perderemos nuestro trabajo, deberíamos centrarnos en cuestiones prácticas como cómo repartir los beneficios, cómo formar a nuevos empleados y cómo enfrentar las recesiones económicas.