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Durante el proceso de admisión a un jardín de infancia público en el condado de Xiangyun, Dali, Yunnan, se solicitó a los padres que proporcionaran información sensible no relacionada con la matrícula, como estados de pago de salarios, registros de actividades comerciales y comprobantes de gastos de mantenimiento, agua y electricidad. Tras las críticas de la opinión pública, las autoridades ofrecieron disculpas y tomaron medidas correctivas. Sin embargo, este no es un caso aislado: en muchas escuelas y jardines de infancia se ha pedido información sobre el empleo de los padres, sus recursos sociales y la configuración de sus viviendas. Detrás de esto hay instituciones educativas que intentan seleccionar "recursos útiles" basándose en el perfil de los padres, lo cual no solo viola las normas de privacidad, sino que también socava la equidad educativa y distorsiona los valores de los niños. Es necesario estar alerta y corregir esta práctica.
I. ¿Se necesita un estado de pago de salarios para la admisión? ¿Dónde ha ido el carácter público de los jardines de infancia?
Los jardines de infancia públicos son servicios proporcionados por el gobierno, al igual que los parques y las bibliotecas, y su objetivo principal es la "equidad universal". Según las normas, para ser admitido solo se debe verificar si el niño reside en la zona (con registro de residencia o tarjeta de residente) y si ha alcanzado la edad requerida. ¿Para qué necesitar un estado de pago de salarios o registros comerciales? ¿Acaso tener dinero significa que se tiene prioridad para obtener una plaza? Esto va en contra del principio de "igualdad para todos" en los recursos educativos públicos. Además, el Ministerio de Educación estableció claramente en 2022 que "está prohibido recopilar información sobre el empleo y los ingresos de los padres", lo cual constituye una clara violación de las regulaciones.
II. ¿Dicen que buscan la "coeducación", pero en realidad quieren "seleccionar a los padres"?
Algunas instituciones educativas argumentan que "la recolección de información es para mejorar la cooperación entre familias y escuela". Pero esta excusa no es válida. Si realmente quisieran ayudar a las familias en situación difícil, podrían permitir que los padres soliciten ayuda de manera voluntaria, sin obligarlos a revelar toda su información personal. El verdadero propósito es muy utilitario: querer conocer la situación económica y el estatus social de los padres para ver quiénes pueden aportar algo al jardín de infancia (por ejemplo, aquellos con recursos financieros donan dinero o bienes, quienes tienen poder resuelven problemas y quienes tienen habilidades profesionales imparten clases gratuitas). En otras palabras, la educación se está convirtiendo en una herramienta para buscar apoyos.
III. Los daños de esta práctica son más graves de lo que parece:
1. Violación de la privacidad: Los estados de pago de salarios y la información sobre la propiedad familiar son datos sensibles, y las instituciones educativas no tienen derecho a solicitarlos arbitrariamente. ¿Quién será responsable en caso de que se filtren?
2. Destrucción de la equidad: Si las instituciones tratan a los niños de manera diferente según el perfil de sus padres (dándoles prioridad a aquellos con recursos), es muy injusto para los niños de familias comunes, lo que equivale a establecer una clase social desde temprana edad.
3. Distorsión de los valores: La educación debería enseñar a los niños que todos son iguales, pero en lugar de eso, se juzga a los padres por su posición social, lo que les transmite la idea de que tener dinero o poder es importante. Esto no es educación, sino un daño para ellos.
IV. Para que la educación regrese a su esencia, se deben tomar las siguientes medidas:
1. Las autoridades competentes deben ser más estrictas: No solo deben disculparse después de los incidentes, sino también establecer reglas claras de antemano (lista de información que se puede recopilar, como la edad y el registro de residencia del niño, y lista de información absolutamente prohibida, como los ingresos y el empleo de los padres), y sancionar severamente cualquier incumplimiento.
2. Las escuelas deben mantener su propósito original: La esencia de la educación es formar a las personas, no buscar recursos. Independientemente de si los padres tienen dinero o poder, todos los niños deben ser tratados igualmente.
3. Los padres deben atreverse a decir "no": Cuando se les solicite información irracional, no deben soportarlo en silencio; deben informar directamente al departamento de educación. Su resistencia ayuda a proteger la equidad y la privacidad de sus hijos.
La equidad educativa es la piedra angular de la equidad social. Las escuelas y los jardines de infancia deberían tratar a todos los niños con igualdad, no mirar hacia los padres en busca de recursos. Esperamos que este tipo de prácticas discriminatorias no vuelvan a ocurrir.