Resumen del contenido principal
El campus de Beijing Tsinghua Daoxianghu Future City (denominado en breve “Qingxiang Future City”) cerró repentinamente menos de un año después de su inauguración, debido a una insuficiente cantidad de estudiantes matriculados (este año solo se admitieron más de 50 alumnos, lo que no fue suficiente para cubrir los costos, como el alquiler). La razón subyacente es que el “modelo inmobiliario” que antes dominaba la industria educativa internacional está en declive: este modelo se basaba en grandes campus y instalaciones de lujo como puntos de venta, vinculados con la expansión de proyectos inmobiliarios. Sin embargo, debido a la disminución de la población y la reducción de la demanda por educación internacional, los altos costos y las ubicaciones remotas de estos grandes campus se han convertido en una carga insostenible. Las escuelas están empezando a buscar soluciones propias, y es más probable que aquellas que sean pequeñas, especializadas y distintivas sobrevivan.
Desglose detallado
1. La razón inmediata del cierre: no se pueden permitir los altos costos
¿Por qué Qingxiang Future City no pudo seguir funcionando? Basta hacer los cálculos para entenderlo:
- Ingresos bajos: Este año solo se admitieron 50 alumnos, lo que representa ingresos de apenas 10 millones de yuanes al año (considerando una matrícula anual de 200.000 yuanes por estudiante); sumado a los más de 130 estudiantes actualmente inscritos, el total de ingresos es inferior a 40 millones de yuanes.
- Costos elevados: Solo el alquiler representa 60 millones de yuanes al año (más que los ingresos totales), sin contar los salarios del personal (la relación profesores-alumnos en las escuelas internacionales es alta, lo que aumenta los costos laborales) y otros gastos operativos.
Normalmente, una nueva escuela necesita entre 3 y 5 años para alcanzar el equilibrio financiero, pero con menos apoyo del sector, las escuelas deben detener las pérdidas lo antes posible para evitar mayores daños. No es de extrañar que los padres estén enfadados: acaban de alquilar o comprar una casa en la zona y de repente tienen que transferir a sus hijos a la sede principal, que se encuentra a 45 minutos de distancia, o buscar otra escuela de forma urgente.
2. El “modelo inmobiliario” en la educación internacional: usar grandes campus como reclamo publicitario para ganar dinero
¿Qué es el “modelo inmobiliario” en la educación internacional? En esencia, se trata de vender la imagen de un gran campus y utilizar los ingresos generados por las propiedades inmobiliarias para financiar la expansión:
- El punto de venta es el tamaño: Los folletos de matrícula siempre mencionan el área ocupada y la superficie construida, junto a una lista de instalaciones de lujo (piscina, teatro, sala de escalada, laboratorios digitales). Los padres piensan que un campus grande ofrece más oportunidades para el desarrollo integral de sus hijos y están dispuestos a pagar precios más altos por la educación.
- Vinculación con propiedades inmobiliarias: Los grandes campus requieren terrenos extensos, generalmente ubicados en las afueras de la ciudad, y suelen formar parte de proyectos residenciales de promotores inmobiliarios; así, se atraen compradores de viviendas y al mismo tiempo se generan ingresos adicionales con las matrículas.
- Expansión rápida: Una vez que el modelo se establece, el capital entra en juego y se abren nuevas escuelas mediante modelos de gestión directa o franquicias. En solo siete u ocho años, el número de escuelas internacionales en China aumentó de unas 500 a casi 1000, con más de 80 nuevas escuelas abiertas al año en su momento de mayor popularidad.
3. Por qué el modelo inmobiliario ha fallado: falta de estudiantes y los grandes campus se han convertido en una carga
Antes, este modelo funcionaba porque había una gran demanda; las familias de clase media competían por enviar a sus hijos a escuelas internacionales. Hoy en día, la situación es diferente:
- Disminución de la demanda: La población está disminuyendo y las políticas de estudios en el extranjero han cambiado, reduciendo la demanda por educación internacional. En las escuelas más populares, solo 20 personas compiten por cada plaza disponible, mientras que las escuelas ordinarias tienen aún menos estudiantes (por ejemplo, en Nanjing Wellesley, en 2025 habrá menos de 400 estudiantes).
- Ciclo vicioso en ubicaciones remotas: Los grandes campus solo se pueden construir en áreas periféricas de la ciudad, lo que dificulta aún más la captación de alumnos; los padres no quieren gastar una hora diaria en el transporte para llevar y recoger a sus hijos. Como resultado: cuanto más remota es la ubicación, menos estudiantes se matriculan, lo que conduce a mayores pérdidas y a una mayor dificultad para mantener el negocio.
- Costos fijos: Los alquileres y los gastos de mantenimiento de los grandes campus son constantes, independientemente del número de alumnos. Cuando la cantidad de matrículas es insuficiente, los costos aumentan rápidamente, convirtiendo el campus en una carga insoportable.
4. Las estrategias de las escuelas para sobrevivir: detener las pérdidas, cambiar de enfoque y no expandirse
Frente a estas dificultades, las escuelas adoptan tres principales medidas:
- Detener las pérdidas a tiempo: Cerrar los campus con poca demanda (como el caso de Qingxiang Future City y las sedes de Nord Anglia en Ningbo, Shenzhen y Fangshan).
- Cambiar de enfoque: Dejar de centrarse únicamente en la educación internacional y ofrecer también opciones para el examen nacional de ingreso a la universidad (como ha hecho la sede principal de Qingxiang en Haidian).
- Detener la expansión desenfrenada: No abrir nuevas escuelas de manera imprudente; muchas escuelas están reduciendo su alcance y mejorando las instalaciones existentes.
5. La educación internacional no ha desaparecido, solo el enfoque está cambiando: lo pequeño y especializado es el futuro
Aunque muchos critican la educación internacional, en realidad se trata de una actualización del modelo:
- Los modelos más pequeños y especializados son más atractivos: Aquellas escuelas que nunca buscaron el beneficio de la escala (como las que ofrecen clases de tamaño reducido y cursos especializados) pueden mantener su calidad a un costo más bajo, lo que les permite ganar la confianza de los padres.
- La demanda sigue existiendo, solo es más selectiva: Los padres siguen buscando educación de alta calidad, pero ahora prestan más atención a lo que realmente ofrece la escuela (como cursos de IA o el fomento de habilidades innovadoras).
- Regreso a la esencia de la educación: Las escuelas internacionales del futuro deben responder a la pregunta: “¿Qué realmente están preparando para el futuro de los niños?”. No basta con tener un gran campus o instalaciones lujosas; lo importante es ofrecer una educación de calidad.
Conclusión
La educación internacional no ha desaparecido; simplemente ha cambiado su enfoque. El “modelo inmobiliario” que antes dominaba la industria está llegando a su fin, dando paso a un nuevo enfoque basado en la calidad y la especialización. Cuando los padres elijan una escuela, deberían centrarse no solo en el tamaño del campus, sino también en la calidad de la educación ofrecida.