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El “hechizo” de la Copa del Mundo no es una regla absolutamente fiable: en los mercados maduros de antaño (como Estados Unidos y Europa), se observó una caída de las acciones durante el torneo, pero este efecto ha disminuido en los últimos años. El comportamiento de las acciones en el mercado chino (A-share) está más influenciado por su propio ciclo económico, políticas y factores estacionales, lo que crea una relación aparentemente causal con la Copa del Mundo. Los mecanismos subyacentes incluyen la distracción de los inversores, lo que reduce el volumen de transacciones, las ventas provocadas por la decepción tras las derrotas en el fútbol y el efecto de “predicción autoverificada” generado por la difusión de narrativas.
Desglose detallado
1. El “hechizo” de la Copa del Mundo: ¿Era real en el pasado, pero ahora ya no?
Años atrás, estudios demostraron que las acciones caían durante la Copa del Mundo. Un artículo de 2010 analizó 15 ediciones del torneo desde 1950 hasta 2007 y encontró que el mercado estadounidense perdía un promedio del 2,58% los días de partido, mientras que normalmente subía un 1,21%. En Europa, donde la cultura futbolística es más fuerte y las zonas horarias son similares, la reacción era aún más intensa; por ejemplo, durante la Copa del Mundo de Francia en 1998, el índice FTSE 100 británico cayó un 6,6% y el CAC40 parisino descendió un 30% después del torneo.
Sin embargo, la situación ha cambiado en los últimos años: en tres de las últimas seis Copas del Mundo (2014-2022), los mercados mundiales subieron. Esto se debe a que los mercados son cada vez más inteligentes; una vez que los inversores conocen sobre el “hechizo” de la Copa del Mundo, toman medidas preventivas (como vender primero y luego comprar), lo que contrarresta su efecto. Además, con la mejora en la eficiencia del mercado, el impacto del torneo es naturalmente menor.
2. El comportamiento del A-share durante la Copa del Mundo: no tiene mucho que ver con ella; son problemas internos
La pregunta que más preocupa a los seguidores del A-share es si las acciones caen mucho durante el torneo. En los ocho torneos desde 1994 hasta 2022, el índice CSI 300 chino cayó en 5 ocasiones y subió en 3, con una probabilidad de caída del 62,5%. Pero estas fluctuaciones no están relacionadas directamente con la Copa del Mundo:
- Causas de las caídas: problemas internos del mercado (por ejemplo, un colapso sistémico en 1994 o la crisis de deuda europea en 2010).
- Causas de las subidas: políticas que impulsan el crecimiento económico.
- Relación aparentemente causal: La Copa del Mundo suele tener lugar entre junio y julio, que es el peor mes para el A-share en los últimos 20 años; es solo una coincidencia, no se debe a la Copa del Mundo.
3. Disminución del volumen de transacciones: todos van a ver el fútbol, nadie compra o vende acciones
El fenómeno más constante durante la Copa del Mundo no es la caída de las acciones, sino una disminución en el volumen de transacciones. Un estudio del Banco Central Europeo reveló que:
- Cuando el equipo nacional juega, el volumen de transacciones en el mercado cae un 35,8% y el número de operaciones disminuye un 38%; además, hay una caída adicional del 10,6% en los momentos en que se anotan goles (todos están mirando la pantalla).
Incluso si el país no participa, el volumen de transacciones disminuye en promedio un 14,1%. La atención de los inversores está concentrada en el fútbol y no en las acciones. Esto se denomina “hipótesis de distracción”: la capacidad de los inversores para prestar atención es limitada, y cuando están viendo partidos, el mercado se vuelve menos activo.
4. Impacto emocional: las derrotas afectan más al mercado que las victorias
El resultado del fútbol influye en el estado de ánimo de los inversores. Estudios muestran que, durante la fase de eliminación de la Copa del Mundo, el índice bursátil cae en promedio un 0,49% al día siguiente de una derrota del equipo nacional; sin embargo, las victorias no provocan aumentos significativos en los precios de las acciones.
Esto se debe a lo que se conoce como “aversión a la pérdida”: las personas reaccionan más negativamente a las pérdidas que a los ganancias. Después de una derrota, los inversores tienden a vender sus acciones para expresar su decepción; por otro lado, la alegría por una victoria no es suficiente para impulsarlas a comprar.
5. Economía narrativa: cuanto más gente cree en el “hechizo”, más probable es que se haga realidad
Aunque el concepto de un “hechizo” de la Copa del Mundo no tiene base científica, si todos lo aceptan, puede convertirse en realidad. Esta es la teoría de la “economía narrativa” propuesta por el ganador del Premio Nobel en Economía Robert Shiller:
- Cuando la idea de que las acciones caerán durante la Copa del Mundo se difunde como un virus, los inversores desarrollan un sesgo cognitivo y deciden vender sus posiciones. Como muchos lo hacen al mismo tiempo, el mercado realmente cae, completando así una “predicción autoverificada”. En otras palabras, aunque no existe tal hechizo, su existencia se convierte en realidad debido a la creencia colectiva.
Conclusión
El impacto de la Copa del Mundo en los mercados bursátiles es más relacionado con la desviación de la atención y las fluctuaciones emocionales que con una causalidad directa. En lugar de preocuparse por este “hechizo”, es mejor centrarse en los fundamentos económicos: el comportamiento del mercado está determinado por factores como el dinero, las políticas y las ganancias empresariales, no por el fútbol. ¿Venderás tus acciones esta semana? No dejes que la Copa del Mundo te desvíe de tus decisiones… ¡Actúa según tu estrategia!
(P.D.: La última frase (“¿Vender o no vender?” es solo una broma; no lo tomes en serio.)