Resumen del contenido principal
Desde 2022, el mercado mundial de materias primas ha dejado atrás el superciclo anterior en el que "todos los productos subían al mismo tiempo", dando lugar a una diferenciación en forma de K: los precios de los metales estratégicos vinculados a las nuevas energías y la revolución tecnológica (como el litio y los elementos raros) así como de los metales preciosos (oro y plata) han aumentado significativamente, mientras que los precios de las fuentes de energía fósil tradicionales (petróleo crudo), los metales industriales básicos (mineral de hierro) y algunos productos agrícolas (trigo) han disminuido o se han mantenido inestables. Detrás de esto hay cambios fundamentales en la lógica de fijación de precios: la transición energética está remodelando la demanda, la geopolítica está aumentando los costos de seguridad y la financiación de los mercados está profundizándose. China, como el mayor consumidor mundial, debe desarrollar estrategias para adaptarse a este nuevo panorama.
Desglose detallado
1. ¿Por qué el superciclo tradicional ya no funciona?
Los antiguos ciclos de superaumento de las materias primas se caracterizaban por un aumento generalizado y prolongado en los precios de todos los productos. Por ejemplo, después del año 2000, con la industrialización de China, hubo una gran demanda de acero y petróleo para la construcción de edificios, carreteras y la fabricación de automóviles, lo que provocó un aumento en los precios mundiales de las materias primas. Las principales razones eran tres:
- Explosión de la demanda total: el auge de países emergentes (como China con su urbanización) o la reconstrucción después de guerras aumentaron la demanda de todos los productos;
- El impulso de la globalización: los productos podían ser transportados a nivel mundial, lo que permitió una liberación concentrada de la demanda;
- La política monetaria del dólar: Estados Unidos imprimió mucho dinero, lo que llevó a un flujo de capital hacia los mercados de materias primas y aumentó sus precios.
Pero ahora estas condiciones han cambiado: la demanda ya no implica un aumento generalizado en todos los productos (por ejemplo, la demanda de petróleo ha alcanzado su punto máximo), la globalización se ha ralentizado (con el aumento de las barreras comerciales) y la política monetaria del dólar es más variable, por lo que la era del "aumento generalizado" ha terminado.
2. Diferenciación en forma de K: ¿Qué productos están subiendo y cuáles están bajando?
Productos que están aumentando de precio:
- Metales preciosos: el oro pasó de 1800 dólares por onza a principios de 2022 a 5400 dólares a principios de 2026 (un aumento del 200%), y la plata de 23 dólares a 115 dólares (un aumento del 400%);
- Metales estratégicos: elementos raros como el praseodimio y el neodimio, así como el litio (carbonato de litio), que están relacionados con las nuevas energías y la tecnología.
Productos que están disminuyendo de precio o se mantienen inestables:
- Petróleo crudo: cayó de 130 dólares por barril en 2022 a entre 60 y 70 dólares;
- Mineral de hierro: de 160 dólares por tonelada a entre 90 y 110 dólares;
- Trigo: de 750 centavos por bushel a 520 centavos.
En resumen, los productos relacionados con la tecnología del futuro (IA, nuevas energías) están aumentando de precio, mientras que los relacionados con la industria tradicional (energía fósil, infraestructura) están disminuyendo.
3. Nueva lógica 1: La transición energética + la revolución tecnológica dividen a las materias primas en "versiones futuras" y "obsoletas"
La transición energética hacia la baja emisión de carbono y la revolución tecnológica (IA, economía digital) están redefiniendo el valor de los productos:
- Productos de versión futura: los vehículos eléctricos necesitan litio, cobalto y níquel para las baterías; la energía solar necesita silicio y plata para las pastas de plata en las baterías; los centros de datos de IA necesitan cobre para las redes y elementos raros para los materiales magnéticos permanentes. La demanda de estos productos aumentará a largo plazo, por lo que sus precios también subirán.
- Productos obsoletos: la demanda de petróleo y carbón disminuirá debido a las políticas de baja emisión de carbono, por lo que sus precios bajarán.
4. Nueva lógica 2: La geopolítica + la seguridad de las cadenas de suministro: el dinero adicional gastado en seguridad aumenta los precios
Después del conflicto entre Rusia y Ucrania, se ha hecho evidente que las cadenas de suministro son frágiles (por ejemplo, las sanciones contra el petróleo ruso han causado escasez de gas en Europa). Por lo tanto, los países están aumentando los costos de seguridad:
- Controles de exportación: Indonesia ha restringido la exportación de mineral de níquel por temor a una escasez; China ha regulado la exportación de tecnología relacionada con elementos raros;
- Subcontratación en países aliados: Estados Unidos compra recursos de sus socios (por ejemplo, litio de Australia) para reducir su dependencia de rivales;
- Reservas estratégicas: China y Estados Unidos están acumulando recursos clave como el litio y los elementos raros, lo que convierte a los gobiernos en grandes compradores y aumenta los precios.
Estas medidas han hecho más escaso el suministro de estos recursos, por lo que las personas están dispuestas a pagar más por garantías de no interrupción del suministro. Este dinero adicional se denomina "prima de seguridad" y directamente contribuye al aumento de los precios.
5. ¿Qué debe hacer China?
Como el mayor comprador mundial de materias primas, China debe adaptarse a este nuevo panorama:
- Fortalecer la seguridad: firmar acuerdos a largo plazo con los países proveedores (por ejemplo, comprar mineral de hierro de Brasil) y desarrollar sus propios recursos (por ejemplo, buscar yacimientos de litio en África) para asegurar un suministro estable;
- Gestionar riesgos financieros: utilizar instrumentos de futuros para contrarrestar las fluctuaciones de precios (por ejemplo, las empresas pueden comprar futuros de cobre para fijar los costos y evitar impactos negativos en la producción);
- Luchar por el poder de decisión en la fijación de precios: promover el pago de las materias primas en renminbi (por ejemplo, comprar petróleo de Arabia Saudita en renminbi) para no estar a merced del dólar y permitir que la demanda china influya en los precios.
Estos cambios significan que en el futuro, el mercado de materias primas ya no será un negocio donde "se gana dinero en todo lo que se compre", sino que será necesario centrarse en las tendencias tecnológicas del futuro y las necesidades de seguridad. Esto es importante tanto para las empresas como para los consumidores individuales a la hora de entender el mercado.