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Hyrox es un deporte que combina carrera y entrenamiento funcional originario de Alemania (se trata de una carrera de 8 kilómetros dividida en 8 etapas, cada una seguida por actividades como usar una tabla nieve o empujar trineos). Después de su introducción en China en 2024, se ha vuelto extremadamente popular: los cupos para la competencia en Shanghái se agotaron en solo 10 minutos, los revendedores han aumentado el precio de los boletos para los espectadores, y el número de gimnasios colaboradores ha pasado de una docena a 500. También ha recibido etiquetas como “nueva forma de sufrimiento para la clase media” o “ritual de sufrimiento de lujo”. Su popularidad no se debe solo al deporte en sí, sino también a que toca la psicología de las personas urbanas de “pagar por el dolor”: en una época en la que nuestro energía diaria se agota constantemente, este ejercicio intenso y sin salida nos proporciona una sensación real de esfuerzo físico. Además, su apariencia “de lujo” es en realidad una imitación del trabajo cotidiano (por ejemplo, empujar trineos es similar a mover camiones de cemento en una obra). Este contraste lo hace atractivo y capaz de generar empatía entre las personas.
¿Por qué Hyrox se llama “nueva forma de sufrimiento para la clase media”?
Esta etiqueta no es infundada; el dinero juega un papel clave: la inscripción para una competencia cuesta más de 600 yuanes, una foto oficial después de completarla vale 200 yuanes, contratar a un fotógrafo cuesta entre 300 y 900 yuanes, y incluso los espectadores tienen que pagar para ver el “esfuerzo físico en directo”. Estos costos no son baratos para la mayoría de las personas que trabajan, pero para la clase media sí alcanzan el umbral del “consumo sofisticado”. No obstante, el autor (que se autodenomina un experto en mercados menos accesibles) también participó, lo que indica que esta etiqueta puede ser algo impuesto. Después de todo, cualquiera puede pagar por el dolor, pero es la clase media la que suele ser señalada como objetivo.
Lo más irónico es que las actividades de Hyrox parecen sofisticadas, pero en realidad son versiones modificadas del trabajo diario: empujar trineos es similar a mover camiones de cemento en una obra, caminar como un agricultor es como llevar ladrillos, y lanzar bolas medicinales es como arrojar sacos. Los trabajadores lo hacen para ganar dinero, pero nosotros tenemos que pagar para conseguir un cupo; incluso recoger un paquete o leche puede hacernos darnos cuenta de que eso es algo que también haríamos en nuestro trabajo.
¿Cuán rápido se ha popularizado Hyrox en China?
Ha sido un éxito vertiginoso:
- Noviembre de 2024: la primera competencia en Pekín contó con menos de 2000 participantes;
- Un año y medio después, en Shanghái, más de 10.000 personas participaron; los boletos para los primeros inscritos se agotaron en 10 minutos, y los precios aumentaron a entre 6 y 7 veces el valor original;
- El número de gimnasios colaboradores ha crecido de una docena a 500; cadenas como Super猩猩 y Pure Fitness ofrecen clases de Hyrox (alrededor de 100 yuanes por sesión);
- Popularidad en redes sociales: más de 500 millones de visualizaciones en TikTok; personalidades como Wang Shi (que ganó en su categoría de edad a los 75 años y abrió un gimnasio), Jiang Sida y Guan Zhibin han apoyado el evento.
Este ritmo es inesperado, ya que se trata de un deporte que implica sufrimiento, pero la gente está dispuesta a participar.
¿Por qué pagar por el dolor?
La reflexión del autor es muy real: no nos gustan realmente las actividades en sí, sino esa sensación de “quemarnos físicamente” de manera forzada. En la vida diaria, nuestro energía se agota debido al trabajo (sentarse en oficinas, pedir comida a domicilio), y siempre hay opciones para retirarnos (poder holgarnos o rendirnos). Pero en las competiciones de Hyrox, con la música, el ambiente y los compañeros observándonos, no podemos decir fácilmente “no puedo más”. La sensación de no tener escapatoria es muy valiosa: normalmente nuestro cuerpo es un “instrumento”, pero durante estas horas se convierte en algo propio; cada dolor nos recuerda que todavía estamos vivos.
¿Quieres probar Hyrox? ¡No te apresures!
El autor comparte sus experiencias negativas: la primera vez se cansó tanto que quería morir en el acto; la segunda vez, después de entrenar las piernas, no podía ni caminar sin tambalearse. Por lo tanto, aquí están algunos consejos:
1. Comienza con clases presenciales: sin la presión de una competición, experimenta cada actividad para aprender cómo usar tu fuerza y controlar el ritmo, evitando errores que puedan causar lesiones;
2. No te dejes llevar por el impulso de “ya que estás aquí”: el ambiente del evento puede hacer que sigas adelante a pesar del dolor, pero un fisioterapeuta costará más que cualquier lesión;
3. Entrena de manera científica: no exageres por el “espíritu deportivo”; estamos allí para relajarnos, no para nos hacernos daño.
¿Cuál es la razón detrás del éxito de Hyrox?
El éxito de Hyrox refleja una tendencia de nuestra época: no es el primer deporte adoptado por la clase media (antes hubo ciclismo, frisbee y fútbol americano con banderas), y probablemente no será el último. Se trata del deseo de las personas urbanas de experimentar una sensación de realidad. En un mundo de redes sociales virtuales y vidas fragmentadas, necesitamos algo tangible que nos confirme nuestra existencia física; incluso si eso implica pagar por el dolor. La etiqueta de “clase media” es solo una estrategia de marketing. Al final, todos necesitamos una forma de expresarnos, ya sea que pertenezcamos a la clase media o no.
(P.D.: La frase del autor sobre haber fallado porque había entrenado las piernas la noche anterior es muy realista… ¡Todos usamos excusas similares!).