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Este artículo revela un fenómeno absurdo pero real: una empresa de robots valorada en 50 mil millones de yuanes busca invertir en el negocio de la venta de picantes fritos, no porque sus negocios estén desenfrenados, sino porque su fundador, Yu Hao, está aprovechando la “ansiedad industrial” de los gobiernos locales para jugar al juego de crear valoraciones falsas. Los pequeños condados chinos, debido a la falta de proyectos viables y a la presión por logros políticos, se ven obligados a aceptar estos proyectos que parecen prometedores en sus presentaciones PowerPoint (PPT). Yu Hao y otros aprovechan con precisión el tiempo entre el inicio del mandato de los funcionarios y el fracaso de los proyectos, utilizando lenguaje oficial para golpear los puntos débiles de la evaluación política y convirtiendo al gobierno en el comprador final. En esencia, se trata de un conflicto entre la lógica de las inversiones de capital riesgo y la lógica gubernamental, así como una evolución de los “recogedores” de beneficios: desde los ancianos y los inversores hasta los gobiernos locales.
I. La búsqueda de la venta de picantes fritos: no es locura, sino un truco para crear valoraciones
La empresa Search Technology ha expandido sus operaciones desde robots barredores a café, té con leche y picantes fritos, no porque estos negocios sean más rentables, sino para “contar historias que mantengan su valoración”:
- La historia de los robots barredores ya se ha terminado: la competencia es feroz y el crecimiento ha alcanzado su punto máximo; los inversores ya no están dispuestos a financiarlos.
- Los productos de consumo rápido son el salvavidas para las valoraciones: productos como picantes fritos y té con leche generan buen flujo de caja y tienen historias sencillas (como “inteligencia + consumo rápido”) que permiten que la lógica de la valoración continúe siendo válida. Lo que busca Yu Hao no es la rentabilidad del negocio, sino hacer que la empresa parezca tener “nuevas historias que contar”, para poder encontrar un comprador más importante en su próxima ronda de financiación, al igual que Jia Yueting con su estrategia de “inversión ecológica”, solo cambiando el disfraz por uno de “interconexión de todos los objetos”.
- En términos sencillos: si has fundado una empresa tecnológica que vende robots barredores y la gente ya no encuentra nada novedoso en ella, dices “vamos a hacer picantes fritos inteligentes”, para que los inversores piensen que tienes nuevas ideas y estén dispuestos a invertir más dinero, incluso si los picantes fritos en realidad no generan ganancias.
II. La “ansiedad industrial” de los pequeños condados: compradores sin opciones
De los más de 2800 pequeños condados de China, casi todos compiten por proyectos, pero los buenos no llegan a ellos:
- ¿Dónde van los buenos proyectos?: Los unicornios valorados en mil millones de yuanes priorizan Beijing, Shanghai, Guangzhou y Shenzhen (donde hay talento, capital e industrias completas); los pequeños condados no tienen nada de eso: carecen de talento de alto nivel, inversiones de capital y ni siquiera cafeterías decentes. ¿Por qué deberían venir los emprendedores?
- Solo queda elegir entre dos opciones: los pequeños condados pueden obtener proyectos de la industria manufacturera tradicional (como la textil), que generan pocas ganancias y causan contaminación, o proyectos de alta tecnología que tienen presentaciones atractivas y conceptos novedosos, que prometen “inversiones de 5000 millones, producción de 10 mil millones y 5000 puestos de trabajo”. ¿Cómo no podrían los alcaldes estar interesados?
- Presión por logros políticos: las autoridades superiores evalúan el PIB, el empleo y la modernización industrial; no aceptar un proyecto se considera “inacción”, lo cual es peor que que el proyecto fracase. Un fracaso puede ser visto como un costo de aprendizaje, pero la inacción afecta directamente la carrera política. Por lo tanto, los funcionarios locales solo tienen una opción: si aceptan el proyecto, al menos hay esperanza; si no lo hacen, no quedan esperanzas.
III. El mago del tiempo: la discrepancia entre el mandato de los funcionarios y el fracaso de los proyectos
¿Por qué a los funcionarios no les preocupa que los proyectos fallen? Porque el “tiempo” les ayuda a evitar responsabilidades:
- Mandato vs ciclo de fracaso: el mandato de un secretario del comité del partido de un condado dura de 3 a 5 años, mientras que los proyectos de alta tecnología suelen tardar de 5 a 6 años en fracasar. Por ejemplo, si un proyecto se firma en 2018 y el funcionario es promovido a una posición más alta en 2021, para cuando el proyecto fallen en 2025, él ya habrá sido transferido a otra ciudad. ¿A quién culpar?
- Fracasar es mejor que no actuar: si un proyecto fracasa, se puede atribuir al “entorno internacional” o a los ciclos de la industria; pero si no se cumplen las metas de atracción de inversores y las fábricas quedan vacías, se considera “pereza administrativa”, lo cual es fatal en el mundo político.
- El escudo de la toma de decisiones colectiva: los proyectos son aprobados por unanimidad, así que nadie asume toda la responsabilidad si algo sale mal. Yu Hao sabe aprovechar esto y se atreve a prometer resultados milagrosos (como generar 1 billón de yuanes en 2028); después de todo, cuando el proyecto fracase, los responsables ya no estarán en sus cargos.
IV. Capital riesgo vs gobierno: el choque entre dos lógicas
Los esfuerzos del gobierno por invertir en capital riesgo están condenados al fracaso porque las dos lógicas son incompatibles:
- Lógica de capital riesgo: aceptan altos riesgos y buscan grandes ganancias; pueden invertir en 10 proyectos y que 9 fallen, siempre y cuando uno tenga éxito (como Sequoia con ByteDance).
- Lógica gubernamental: buscan estabilidad y evitan pérdidas; el dinero del gobierno está sujeto a auditorías y responsabilizaciones. Los alcaldes no se atreven a invertir en 10 proyectos con altas posibilidades de fracaso, ya que cada uno podría convertirse en un obstáculo en sus carreras políticas. Por lo tanto, si quieren obtener grandes ganancias pero temen riesgos, solo pueden elegir proyectos basados en presentaciones atractivas; no necesitan desarrollar tecnología real, siempre y cuando la historia sea convincente y cumpla con los objetivos de rendimiento.
- Un producto deformado: personas como Yu Hao aprovechan estas brechas: no estudian el producto, sino las políticas y los objetivos de rendimiento de los funcionarios, utilizando términos oficiales como “carreras de un billón” o “ecosistemas industriales” para convencer a los funcionarios y obtener fondos gubernamentales con facilidad.
V. La evolución de los “recogedores”: de los ancianos al gobierno
Yu Hao no es el primero en hacer esto; la historia del comercio en China es una historia de la evolución de quienes recogen beneficios:
- Década de 1990: los promotores de productos saludables explotaron la ansiedad de los ancianos por la longevidad.
- Década de 2000: las plataformas P2P y otros esquemas financieros explotaron su ansiedad por enriquecerse rápidamente.
- Década de 2010: Jia Yueting explotó a inversores y gobiernos con sus presentaciones sobre “inversión ecológica” para obtener fondos.
- Década de 2020: Yu Hao directamente explota al gobierno, ya que el dinero gubernamental es más fácil de obtener (sin necesidad de analizar informes financieros ni asumir riesgos), y si fracasa, nadie lo responsabiliza. En todos los casos, se aprovecha la ansiedad de las personas: los ancianos temen enfermarse, los inversores temen quedarse sin dinero y los funcionarios temen no ser considerados efectivos.
Mientras haya ansiedad, el saqueo continuará.
Este artículo desmonta la ilusión del “emprendimiento de alta tecnología” y revela las dificultades de la economía a nivel local: los gobiernos locales quieren desarrollarse pero no tienen opciones, y los emprendedores buscan financiación, pero toman caminos equivocados, lo que resulta en un desperdicio de recursos en forma de “conspiración”. Pero lo que realmente deberíamos reflexionar es: ¿cómo podemos asegurar que los pequeños condados tengan proyectos verdaderamente viables y cómo hacer que la lógica de inversión gubernamental sea más racional para evitar convertirse en objetivos de saqueo? Esa es la clave del problema.