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**Seles cambia de bando: deja a Huawei y se une a ByteDance, perdiendo 170 mil millones en valor.**

原文:跌没1700亿,赛力斯变心华为,投奔字节

Resumen del contenido principal

Caisi logró construir la marca “Wenjie” a través de una asociación exclusiva con Huawei, lo que le permitió superar los 300 mil millones en valor bursátil. Sin embargo, debido a su excesiva dependencia de la tecnología de Huawei y a la falta de capacidad de I+D propia, además del aumento en el número de empresas automotrices que colaboran con esta compañía, su valor bursátil cayó drásticamente en 1700 millones, quedándose en 1200 mil millones. En un intento por salvarse, Caisi intentó replicar la estrategia de asociarse con una empresa más grande, eligiendo a ByteDance para lanzar una nueva marca. Pero el mercado financiero no ve con buenos ojos esta iniciativa, ya que Caisi sigue dependiendo de la lógica de ser un fabricante por encargo. En esencia, permanece como una pieza en el juego estratégico de los gigantes del sector automotriz.

I. El derrumbe del valor bursátil: de 3000 a 1200 mil millones, un retorno racional a una valoración excesivamente alta

El pico del valor bursátil de Caisi se debió completamente al “halo” de Huawei. En 2025, era el único socio de Huawei en el proyecto HarmonyOS Automotive, disfrutando de tecnologías como Qiankun Intelligent Driving y HarmonyOS Cockpit, y también podía utilizar las miles de tiendas de Huawei para vender vehículos. Ejecutivos como Yu Chengdong promovían personalmente los productos, lo que convirtió a los modelos Wenjie M7/M8/M9 en éxitos comerciales con precios entre 300.000 y 500.000 yuanes. El mercado financiero la consideró el único canal para la implementación de tecnologías automotrices por parte de Huawei, otorgándole una valoración mucho más alta que a empresas tradicionales (por ejemplo, Caisi tenía un valor bursátil superior a los 100 mil millones, mientras que compañías establecidas como SAIC y Great Wall no alcanzaban esa cifra, aun cuando vendían cientos de miles de vehículos al año).

Pero esta valoración era en realidad una burbuja: más del 80% de los ingresos y el sobreprecio de su valor bursátil provinían de Wenjie, ya que no desarrollaba tecnologías propias y dependía completamente de Huawei para sus componentes clave. Cuando aumentó el número de empresas automotrices que colaboraban con Huawei, la exclusividad de Caisi desapareció, y la burbuja estalló, llevando su valor bursátil a 1200 mil millones, lo que reflejaba la verdadera percepción del mercado sobre una empresa que no cuenta con capacidad de I+D.

II. La “versatilidad” de Huawei: Caisi pasa de ser el favorito exclusivo a un proveedor más común

El objetivo de Huawei es integrar tecnologías inteligentes en cada vehículo, por lo que no se limitará solo a trabajar con Caisi. Actualmente, colabora con muchas más empresas automotrices, y Caisi ha pasado de ser un socio privilegiado a un proveedor más ordinario. Lo más importante es que Huawei se dedica al negocio de “alquilar tecnología”: entre 2022 y la primera mitad de 2025, los costos de compra de Caisi para Huawei ascendieron a 750 mil millones, de los cuales 200 mil millones se pagaron solo en la primera mitad de 2025. Esto significa que por cada vehículo Wenjie vendido, 140 mil millones iban directamente a los bolsillos de Huawei.

Aunque las ventas de Caisi parecen buenas (en 2025, Wenjie representó el 72,3% del volumen total de entregas de HarmonyOS Automotive), en realidad actúa como un subcontratista para Huawei, ganando dinero por su trabajo de producción y procesamiento, mientras que las ganancias principales van a parar a manos de esta compañía. Además, Caisi podría ser reemplazada fácilmente por otras empresas automotrices que colaboren con Huawei.

III. El plan de asociarse con ByteDance: intento de replicar el éxito de Wenjie, pero desacreditado por el mercado financiero

La estrategia de autosalvación de Caisi es simple: si funcionó con Huawei, debería funcionar también con otra empresa grande como ByteDance. ByteDance cuenta con una plataforma de contenidos y tecnología AI (como el modelo Big Bean), lo que complementa perfectamente la tecnología de Huawei sin ofenderla directamente. Por eso Caisi colaboró con Volcano Engine, propiedad de ByteDance, e incluso se habló de la creación de una nueva marca llamada “SaiDou Technology” para replicar el éxito de Wenjie.

Sin embargo, el mercado financiero no está convencido: desde que se difundió la noticia de la asociación, las acciones de Caisi continuaron cayendo. La razón es clara: los inversores ven que Caisi aún no tiene intención de desarrollar tecnologías propias y que simplemente busca un nuevo socio para seguir siendo un fabricante por encargo. Los inversores no son tontos; su asociación anterior con Huawei se basaba en la escasez de alternativas, pero una segunda asociación con ByteDance es vista como un enfoque repetitivo. Una empresa sin tecnología central no puede superar esta limitación, independientemente del socio elegido.

IV. Caisi, solo una pieza en el juego estratégico de los gigantes

Tanto Huawei como ByteDance utilizan a Caisi como herramienta para expandir sus actividades en el sector automotriz. Huawei ha utilizado a Caisi para entrar al mercado de vehículos de energía nueva de alta gama y verificar la efectividad de sus tecnologías inteligentes, mientras que ByteDance busca integrar su tecnología AI en los vehículos, un canal de atención muy importante después de los teléfonos móviles.

Para los gigantes, Caisi es prescindible: Huawei puede colaborar con muchas otras empresas, y ByteDance también puede encontrar otros socios. Pero Caisi no puede prescindir de ellos; sin la tecnología de Huawei o ByteDance, volvería a ser una empresa automotriz de combustible de gama baja. Esta relación de dependencia hace que Caisi esté siempre en una posición pasiva y pueda ser descartada en cualquier momento si los gigantes ajustan sus estrategias.

V. El problema fundamental: la falta de capacidad de I+D

El verdadero problema de Caisi no es cambiar de socio, sino el hecho de que nunca ha desarrollado una capacidad central propia. Considera la colaboración y la implementación de tecnologías como sus principales ventajas, lo que reconoce su incapacidad para llevar a cabo actividades de I+D por sí misma. Desde Huawei hasta ByteDance, su enfoque siempre ha sido el mismo: los gigantes proporcionan la tecnología y Caisi se encarga de la producción. Este modelo puede generar ganancias rápidas a corto plazo, pero no ofrece una ventaja competitiva a largo plazo. Si los gigantes retiran su apoyo o cambian de socio, el valor bursátil y las ventas de Caisi caerán. Para establecerse de manera sólida, debe abandonar la mentalidad de fabricante por encargo y invertir sus ganancias en I+D.

Esta noticia ilustra un principio esencial: aunque se puede tener éxito a corto plazo al asociarse con gigantes, sin tecnología propia, el fracaso es inevitable. El caso de Caisi refleja la situación de muchas empresas que dependen de ellos; para lograr un desarrollo sostenido, deben pasar de una relación de dependencia a una de autonomía.