Resumen del contenido central
Recientemente, las bebidas ricas en proteínas se han convertido en una nueva tendencia en la industria de las bebidas, con marcas como Starbucks, Mengniu, Yili, Wudao y Tongchen Beijian ingresando al mercado. El mercado ha pasado de ser un “océano azul” a uno donde varios actores compiten ferozmente, dando lugar a tres grandes campos de competencia: las bebidas elaboradas de alta gama, las empresas lácteas tradicionales y los productos especializados en segmentos específicos. Aunque se espera que el tamaño del mercado mundial superé los 6 mil millones de dólares para 2033, todavía enfrenta desafíos como la falta de reconocimiento por parte del público, una relación calidad-precio baja y la homogeneización. Para convertirse en la próxima bebida similar al agua electrolítica, es necesario abordar problemas como la educación del consumidor, la vinculación con escenarios específicos y la cobertura de canales de distribución.
I. ¿Por qué las bebidas ricas en proteínas han ganado popularidad de repente?
La competencia en la industria de las bebidas ha pasado de centrarse en el sabor a enfocarse en los beneficios para la salud. Antes, la gente bebía para disfrutar del sabor; ahora, prestan más atención a si una bebida proporciona nutrientes o ayuda a controlar la ingesta calórica. Las bebidas sin azúcar, el té con vitamina C y las aguas electrolíticas son ejemplos de esta tendencia, y ahora le ha llegado el turno a las bebidas ricas en proteínas. Por un lado, hay 500 millones de personas en China que hacen ejercicio regularmente y necesitan una ingesta rápida de proteínas. Por otro lado, muchas personas (especialmente los trabajadores de oficina y aquellos que buscan perder peso) no consumen suficientes proteínas en su dieta diaria, y encontrar formas fáciles de obtenerlas es un problema. La entrada de gigantes como Starbucks ha aumentado aún más la popularidad de estas bebidas.
II. ¿Quiénes están participando en el mercado? Los tres campos principales tienen sus estrategias distintivas
Actualmente, hay tres tipos de marcas en el mercado, cada una con sus ventajas:
1. Las empresas de alta gama que elaboran las bebidas in situ (como Starbucks): se dirigen a los trabajadores urbanos y vinculan la ingesta de proteínas con el consumo de café. Por ejemplo, el latte con proteínas de Starbucks utiliza una comparación sencilla (“una taza = 3 huevos”) para que el público entienda rápidamente los beneficios de la bebida, enfocándose en escenarios como el desayuno, el viaje al trabajo, el té de la tarde y después del ejercicio. Así, las personas que ya toman café pueden obtener proteínas sin esfuerzo adicional.
2. Las empresas lácteas tradicionales (como Mengniu y Yili): utilizan su cadena de suministro y tecnología para ofrecer productos asequibles. Por ejemplo, el agua con proteína separada de Mengniu se promueve como una opción ideal para la recuperación después del ejercicio, mientras que el agua con proteína transparente de Yili está disponible por solo 9.9 yuanes por botella, lo que la hace más accesible para un amplio público.
3. Los productos especializados en segmentos específicos (como Wudao y Tongchen Beijian): se dirigen a grupos demográficos con necesidades particulares. Wudao ofrece leche infantil rica en proteínas en envases pequeños y fáciles de digerir, mientras que Tongchen Beijian atrae a los entusiastas del fitness con sus productos nutricionales especializados. El producto “Like刻” ha vendido 11 millones de unidades en tres meses.
III. ¿Qué falta para que las bebidas ricas en proteínas se conviertan en el próximo éxito como las aguas electrolíticas?
Las aguas electrolíticas han aumentado en precio siete veces en los últimos tres años y ahora son muy populares, pero las bebidas ricas en proteínas aún no han alcanzado ese nivel. Hay tres principales desafíos:
1. Falta de reconocimiento por parte del público: la mayoría de las personas piensa que las bebidas ricas en proteínas son para quienes hacen ejercicio, no una necesidad diaria. Por ejemplo, la gente bebe agua electrolítica cuando sudan en verano, pero no compra automáticamente bebidas ricas en proteínas en otras situaciones.
2. Relación calidad-precio baja: una botella de estas bebidas cuesta entre 10 y 15 yuanes, lo que es mucho más caro que el agua mineral (1-2 yuanes) o las aguas electrolíticas (menos de 5 yuanes). Muchos consumidores prefieren gastar 1 yuano en un huevo o 3 yuanes en leche.
3. Poca innovación en los productos: casi todas las marcas promueven características como “alta proteína, sin azúcar y baja en calorías”, pero el sabor es similar y hay poca diferencia entre ellas, lo que dificulta atraer a consumidores generales.
IV. ¿Cómo pueden las marcas convertirse en un producto de consumo diario?
Para pasar de ser un producto nicho para entusiastas del fitness a algo necesario para la mayoría de las personas, las marcas deben resolver estos tres problemas:
1. Educación del público: hacerles entender que realmente necesitan proteínas. Por ejemplo, una persona de 65 kilos necesita alrededor de 65 gramos de proteínas al día, y consumir huevos o pechuga de pollo puede ser un proceso complicado; las bebidas ricas en proteínas ofrecen una forma más conveniente de obtenerlas.
2. Vinculación con escenarios cotidianos: hacer que los productos estén disponibles en lugares donde las personas los usan a diario. Por ejemplo, Starbucks los relaciona con el consumo de café; Wudao, con los desayunos infantiles; y Like刻, con las comidas para perder peso.
3. Distribución amplia: asegurarse de que las bebidas estén disponibles en supermercados, tiendas de conveniencia y máquinas expendedoras, al igual que las aguas electrolíticas. Actualmente, muchas bebidas ricas en proteínas solo se pueden encontrar en canales específicos, lo que disuade a los consumidores de comprarlas con frecuencia.
Conclusión
La tendencia de las bebidas ricas en proteínas ya está aquí, pero para lograr el mismo éxito que las aguas electrolíticas, es necesario superar los desafíos relacionados con el reconocimiento del público, el precio y la vinculación con escenarios cotidianos. Solo cuando las personas vean estos productos como útiles, económicos y convenientes, podrán convertirse en un producto de consumo habitual.