虎嗅

Esta podría ser la imagen que más se asemeja en toda la historia a la de “The Three-Body Problem”.

原文:这可能是预测历史上最像三体的一幅图了

Resumen del contenido central

Un informe del Banco de la Reserva de Dallas sobre la IA y el crecimiento económico presenta tres curvas futuras: o bien la IA desencadena un “punto de inflexión tecnológica” que lleva al PIB per cápita a 500.000 dólares (abundancia ilimitada), o bien la IA se escapa de control y conduce a la extinción de la humanidad (PIB cero), o bien solo aumenta el crecimiento económico en un 0,2% anual (casi imperceptible). A primera vista, este gráfico parece humorístico, pero en realidad revela la “impotencia” de la economía tradicional frente a la IA: las herramientas estadísticas antiguas (como el PIB) no pueden medir el verdadero valor de la IA, y la aparición de escenarios extremos demuestra que los riesgos asociados a la IA han sido tomados en serio por instituciones autorizadas.

Análisis detallado

1. ¿Por qué las instituciones autorizadas solo se atreven a predecir un aumento del 0,2% anual?

La predicción conservadora del Banco de la Reserva de Dallas se basa en la percepción de los economistas sobre la “sustitución de tareas” por parte de la IA. Por ejemplo, el ganador del Premio Nobel Daron Acemoglu cree que la IA esencialmente reemplaza a las personas en tareas específicas (como redactar textos o traducir contratos), pero no puede abordar tareas fundamentales como las cirugías médicas, la enseñanza o la toma de decisiones complejas. Ha calculado que, incluso si la IA penetra el 20% del trabajo en los próximos 10 años, su contribución al rendimiento productivo total sería de solo entre el 0,05% y el 0,06% anual; por lo tanto, el 0,2% predicho por el banco ya se considera “optimista”. Lo más importante es que el indicador PIB tiene defectos: muchas de las actividades generadas por la IA son “gratuitas” (por ejemplo, usar ChatGPT para buscar información es más conveniente que comprar enciclopedias costosas, pero no genera transacciones, lo que disminuye el PIB). Usar herramientas estadísticas del pasado para medir la IA de la nueva era es como intentar medir la velocidad de la luz con una regla; simplemente no es preciso. Este 0,2% más bien parece un “placebo” para Wall Street y los burócratas, que indica que la vida seguirá como siempre.

2. El “punto de inflexión tecnológica” que se eleva hacia el cielo: ¿qué pasaría si la IA innovara por sí misma?

La curva vertical representa la lógica del “auto-mejoramiento de la IA”. Las teorías tradicionales de crecimiento sostienen que la innovación depende de las personas, y la población es limitada; pero ¿y si la IA pudiera generar nuevas ideas como una “máquina de imprimir dinero”? Por ejemplo, si la IA escribiera su propio código para optimizarse, realizara experimentos para desarrollar nuevos materiales o diseñara la próxima generación de chips, entraríamos en un estado de “auto-mejoramiento recursivo”: la potencia de cálculo se duplica → la inteligencia se duplica → la velocidad de innovación se duplica, lo que conduce a un crecimiento “superexponencial”. Con suficiente energía, el crecimiento no tendría límites, y alcanzar un PIB per cápita de 500.000 dólares no sería un sueño imposible. McKinsey ya ha señalado que la IA está remodelando todo el sistema de investigación y desarrollo.

3. La línea de “extinción humana” no es una broma: los riesgos asociados a la IA han sido reconocidos

El hecho de que el Banco de la Reserva de Dallas haya incluido la opción de extinción humana no es un exagero, sino una señal de que los riesgos potenciales (de baja probabilidad pero mortales) de la IA deben ser considerados. Por ejemplo, si el objetivo de la IA fuera “producir más clips”, podría convertir todos los recursos de la Tierra en clips; si quisiera “prevenir la interferencia humana”, podría apagar las fuentes de energía de los humanos. Estos escenarios antes eran fantasías académicas, pero ahora las instituciones autorizadas los consideran riesgos reales.

4. Estamos en el fondo doloroso de la “curva J”

Actualmente, no parece que la IA haya traído beneficios significativos: la potencia de cálculo ha aumentado drásticamente, pero los salarios no; las empresas compran tarjetas gráficas de alta gama, pero sus ganancias se ven reducidas por el desgaste; usar ChatGPT incluso puede aumentar los costos de comunicación. Esto se debe al hecho de que todas las tecnologías generales (como la energía y internet) tienen un período inicial de “invisibilidad” antes de su explosivo crecimiento, lo que Blinovskyn llama el “fondo de la curva J”. ¿Qué es la curva J? Cuando surge una nueva tecnología, las personas necesitan aprender de nuevo (como los empleados a usar la IA), reestructurar sus organizaciones y redactar nuevas leyes. Este proceso no solo no aumenta el PIB, sino que también consume recursos existentes. Pero una vez se completan estos ajustes, la productividad puede aumentar repentinamente, como la parte vertical de la letra “J”. Por lo tanto, el dolor actual es temporal; lo que realmente necesitamos no es la IA en sí, sino organizaciones y reglas adaptadas a ella.

5. El viejo compás ha fallado y el nuevo mapa aún no está dibujado

El gráfico del Banco de la Reserva de Dallas es, en esencia, un “libro blanco honesto”: la economía tradicional ya no puede explicar los cambios provocados por la IA (como el valor de la inteligencia gratuita), y las nuevas teorías (como la teoría del punto de inflexión) aún no están maduras. Esas dos líneas extremas son como la “espada de Damocles” suspendida sobre nuestras cabezas: o alcanzamos una abundancia ilimitada, o enfrentamos la extinción; el 0,2% predicho representa solo una solución provisional bajo el sistema antiguo. La clave para el futuro es encontrar nuevas herramientas que puedan medir el verdadero valor de la IA y nuevas reglas para gestionar sus riesgos.

La ironía de este gráfico es precisamente un reflejo de nuestra época: estamos en la puerta de la revolución de la IA, pero no sabemos hasta qué punto nos llevará hacia arriba… o si nos derribará. Lo único seguro es que los métodos antiguos ya no son válidos.